Con la mirada perdida, abrazada a la imagen de sus dos hijos, quebrada, y sin consuelo. Así se la ve a Carla Pagliaricci, la mamá de los niños que fueron embestidos en la Costanera por el conductor de un Ford Fairlane que a su vez, chocó con una camioneta. Los niños fallecieron, con días de diferencia, en el Hospital pediátrico Humberto Notti.
La mujer literalmente, no tiene consuelo, pero tampoco tiene ningún tipo de asistencia psicológica, y ningún funcionario ni representante del gobierno le ha ofrecido ayuda. Así lo contó a Diario UNO durante el acto organizado por los padres de Alan Villouta para pedir la construcción de un puente peatonal en el Acceso Sur. A pesar de que la invade la tristeza, Carla quiso participar de este pedido de Justicia, y lo hizo junto a su marido, Miguel Kruk.



