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Murió Carlos Perlino, reconocido periodista de Mendoza

Carlos Perlino falleció este martes por coronavirus. Fue secretario de Redacción de Diario UNO y trabajó en muchos medios de Mendoza. También fue actor
Editado por Diario UNO
diariouno@grupoamerica.com.ar

A pocos días de haber cumplido 77 años falleció este martes Carlos Ramón Perlino, reconocido periodista de Mendoza, víctima de coronavirus. Con una importante trayectoria en medio escritos y radiales fue referente de una época para muchos irrepetible de la prensa gráfica. Tuvo un paso muy importante por la redacción de Diario UNO, del que fue secretario de Redacción y desde ese lugar fue quien les marcó el camino a muchos periodistas que hoy ocupan cargos relevantes en éste y en otros medios de la provincia. También los diarios El Diario, Mendoza y El Sol contaron con su pluma y sapiencia. Además fue actor.

Para todos era el Gordo, un tipo querido, muy buen compañero, fumador y puteador. Se desempeñó durante muchos años en el Servicio Meteorológico Nacional de donde se jubiló. En el UNO se recuerdan sus famosos entreveros con la jefa de Policiales Catherina Gibilaro, quien siempre reclamaba más espacio y no todas las veces lo tenía. También tenía agarradas fuertes con los jefes del sector gráfico cuando lo apuraban para terminar la edición en tiempo y forma.

Pero la marca que dejó Perlino tiene que ver con su visión periodística. Era muy hábil para que una polémica no se agotara en un día. No le gustaba "gastar" todo en una sola nota y así lograba que un tema se instalara por varias jornadas. También era un fanático de que el periodista fuera a la calle a buscar notas de tapa. No le gustaba tenerlos en la Redacción y cuando traían notas de poco interés o con una redacción que le parecía deficiente, apelaba a su voz ronca y largaba algún insulto que en realidad más que insulto era una arenga. Esas puteadas eran un clásico del Gordo y no ofendían a nadie sino, más bien, causaban gracia por la forma en que las decía y terminaban siendo un incentivo o una voz de aliento para quien las recibía. Después eran motivo de festejos en los asados o los cafés.

Perlino se inició en la profesión como periodista deportivo, primero en el diario El Diario, de los Kolton, que tuvo una efímera duración. Formó un prestigioso equipo nada menos que con Hugo Cacho Cortez, Rodolfo Braceli, Jorge Marziali y el Maestro Juan José Martínez. Llegó al diario Mendoza y se especializó en automovilismo. Era un experto en Fórmula Uno. En la época de esplendor de ese matutino, cuando era propiedad de la familia Greco, fue varias veces enviado especial a otros países para la cobertura de competencias.

Paralelamente desarrolló su otra pasión: la actuación. Participó en varias obras de teatro pero la que más se recuerda es la que tuvo en El Canillita, de Florencio Sánchez.

Cuando el Cacho Cortez pasó a ser el responsable de Deportes, Perlino fue el subjefe y entonces ambos fueron grandes formadores de periodistas que luego siguieron otros rumbos como Carlos Polimeni y Andrés Gabrielli. Por entonces su frase clásica cuando algo no le gustaba era "es lamentable".

Al mismo tiempo fue parte de un recordado grupo en las transmisiones deportivas de Radio Nihuil. A veces era vestuarista y tenía jugosos diálogos con los relatores Jorge Germán Ruiz y César Robles. Otras veces salía desde distintas canchas de la Liga Mendocina de Fútbol.

Cerró el Mendoza y Perlino recaló en Primera Fila, la revista de Supercanal. Luego llegó al UNO, en el que estuvo desde que nació (1993) hasta el 2000 y finalmente llegó a dirigir El Sol, su última parada periodística.

Su partida ha conmovido no sólo a sus familiares y amigos, sino al ambiente periodístico en general sobre todo a quienes se formaron bajo su guía y su mirada.

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