Pero levantar una ciudad así no es solo mover tierra en proporciones colosales. Es abrazar desafíos técnicos, ecológicos y sociales. Excavadoras, topógrafos y obreros han estado trabajando bajo el sol implacable, preparando cimientos, zanjas y plataformas donde se levantarán estructuras que algunos han descrito como las más avanzadas del mundo.
Mueven toneladas de tierra en pleno desierto y levantan la ciudad más futurista del mundo
Neom fue anunciada en 2017 por el príncipe heredero Mohammedbin Salman como parte de Vision 2030, la estrategia para diversificar la economía saudí más allá del petróleo. El proyecto original es gigantesco, abarca un territorio de unos 26500 km² en pleno desierto, una superficie mayor que muchos países pequeños.
La visión es radical. Una ciudad que se extiende como una cinta infinita sobre la arena, con un sistema de transporte de alta velocidad que podría cruzarla de un extremo al otro en unos veinte minutos, alimentada completamente por energía renovable y rodeada de naturaleza preservada en el 95% de su superficie.
Cómo es esta ciudad en pleno desierto
Diseñada como una ciudad lineal de 170 kilómetros de largo, 500 metros de altura y apenas 200 metros de ancho, este lugar pretende albergar hasta 9 millones de personas sin coches, sin calles tradicionales y con todas las comodidades: escuelas, hospitales, tiendas a menos de cinco minutos caminando.
A pesar del entusiasmo inicial, la realidad ha hecho ajustar el ritmo y el tamaño de la obra. En 2024–2025, las autoridades anunciaron que The Line se estaba reduciendo significativamente, con un segmento inicial mucho más corto planeado para completarse alrededor de 2030, y que muchas de las visiones grandiosas serán replanteadas o escaladas de forma más realista.






