Pero la tecnología respondió con ingenio. Aunque parezca una idea sacada de una película, los sistemas de atrapanieblas se presentan como una solución innovadora frente a la megasequía en una región de América Latina. Te contamos cómo funciona este sistema de captura.
Cosechan niebla en pleno desierto para salvar a una región de América Latina que se enfrenta a una sequía histórica
El desierto de Atacama, considerado el más árido del planeta, avanza lentamente hacia el sur de Chile impulsado por el cambio climático. Su límite natural se ubica en el norte de la región de Coquimbo, a unos 500 kilómetros de Santiago, pero la megasequía que atraviesa el país amenaza con convertir ese territorio en una nueva zona desértica.
En medio de este escenario crítico, la comunidad de Peña Blanca encontró una forma inesperada de enfrentar la escasez hídrica. A través de sistemas atrapanieblas, capaces de condensar la humedad del aire, lograron recuperar parte del ecosistema local, reforestar uno de los últimos pulmones verdes de la zona e incluso desarrollar una cerveza única en el mundo elaborada con agua obtenida de las nubes bajas del desierto.
Como funciona esta tecnología
El sistema atrapanieblas instalado en pleno desierto utiliza enormes mallas instaladas en los cerros para capturar la humedad de la camanchaca, la densa niebla que llega desde el océano Pacífico. Cuando el viento atraviesa estas redes, las pequeñas gotas quedan atrapadas, se transforman en agua y caen hacia canaletas que las conducen hasta estanques de almacenamiento.
La cerveza artesanal creada con agua de niebla se produce con agua capturada directamente desde las nubes bajas del Pacífico, algo considerado único en el mundo. Gracias a este proceso, la comunidad en pleno desierto logra reunir miles de litros de agua al año, suficientes para reforestar zonas secas, mantener cultivos y abastecer distintos proyectos locales.
En cifras
- En Peña Blanca existen cerca de 200 atrapanieblas instalados en los cerros, capaces de recolectar entre 600 y 1.000 litros de agua por día cuando la camanchaca es intensa.
- Las mallas utilizadas miden aproximadamente 40 metros cuadrados y están ubicadas a más de 700 metros de altura, donde la niebla es más constante.
- Gracias a este sistema, la comunidad logró reforestar alrededor de 14 hectáreas con árboles y vegetación nativa en una zona afectada por la desertificación.






