Rodolfo Suarez, gobernador
Por su parte, Gullé explicó que el equipo fue adquirido con fondos propios del Ministerio Público Fiscal a un costo de 500 mil dólares y sostuvo que es un aparato que "puede resultar útil, por ejemplo, para determinar la causa de muerte de una persona", al tiempo que aclaró tiene "múltiples utilidades".
Un examen toxicológico siempre comienza con la utilización de técnicas preliminares o de screening que orientan la investigación y permiten descartar resultados negativos.
Pero cuando el resultado es positivo, estos métodos no alcanzan a dar la información suficiente para conocer si la sustancia analizada (por ejemplo, una droga de abuso), se encuentra en su estado activo o si es un metabolito inactivo producto de su transformación en el organismo.
Para ello, se debe seguir investigado con métodos de alta complejidad, como lo es este nuevo equipamiento, que aporta información precisa del compuesto implicado sobre su estructura química y concentración.
En el ámbito legal, esas diferencias, junto a una interpretación toxicológica minuciosa por un perito calificado, son pruebas imprescindibles para poder inferir si una persona estaba o no bajo los efectos de la droga en cuestión en el momento del hecho, así como para poder relacionar o no la sustancia encontrada en un cadáver con la causa de muerte que se sospecha.
Además, esta tecnología permitirá realizar análisis cuantitativos, siempre y cuando se tengan los testigos certificados de las sustancias investigadas y, de esta manera, se podrá conocer si la sustancia se encontraba en dosis terapéutica, dosis tóxica o letal, se explicó.