Religión

Misterios gozosos: qué son y cuándo se rezan

La religión católica recuerda la vida de Jesús a través de la oración. Cuál es la mejor forma para rezar los misterios gozosos del rosario los lunes y sábados

El rosario es uno de los elementos más utilizados para rezar en la religión católica. A través de los distintos misterios, el catolicismo recuerda los acontecimientos más importantes de la vida de Jesús.

Este elemento que muchas veces se lleva como pulsera, alrededor del cuello o en el retrovisor del auto, es la forma más práctica de rezar con facilidad y conectar con la espiritualidad de manera muy sencilla.

Hay misterios para cada día de la semana, que recuerdan distintas partes de la historia de Jesús: los misterios luminosos, gozosos, gloriosos y dolorosos. En esta ocasión, explicaremos la mejor forma de rezar paso a paso los misterios gozosos, que se meditan los lunes y sábados.

La religión católica reza los misterios gozosos los lunes y sábados de cada semana.

La religión católica reza los misterios gozosos los lunes y sábados de cada semana.

Cómo rezar los misterios gozosos paso a paso

Los misterios gozosos se meditan los lunes y sábados. Se dice que son gozosos porque revelan el misterio de la encarnación y así rememoran el gozo y la satisfacción que este hecho trajo a la humanidad.

Para dar comienzo a la oración de los misterios, se inicia con una serie de sencillos pasos:

  • Pensar una intención (pedir por alguien o algo especial), ya sea en voz alta o en silencio.
  • Hacer la señal de la cruz y un acto de contrición ("Pésame")
  • Rezar el Padre Nuestro.
  • Rezar 3 Avemarías y un Gloria al Padre.

Luego, se da inicio con el primer misterio gozoso: La anunciación. Esta primera decena se reza en recordando la anunciación del ángel Gabriel a María. A través de ella, se hace hace honor al sí humilde de la Vírgen, que recibió su destino con suma obediencia y confianza.

  1. Leer: "María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho»" (Lucas 1:38)
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar la decena con la frase: "Gracias del misterio de la encarnación, desciendan sobre mi alma y háganla verdaderamente humilde.".
Los misterios gozosos se rezan los lunes y sábados para la religión católica.

Los misterios gozosos se rezan los lunes y sábados para la religión católica.

El segundo misterio gozoso se trata de La Visitación de María a su prima Santa Isabel. En este misterio se recuerda la caridad familiar. María, embarazada de Jesús, viajó tres meses y se quedó a ayudar a su prima, que era mayor que ella y también estaba embarazada. María nos invita a ponernos siempre al servicio del necesitado.

  1. Leer: "Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!". (Lucas 1:41-42).
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar la decena con la frase: "Gracias del misterio de la visitación, desciendan sobre mi alma y háganla verdaderamente caritativa.”

El tercer misterio gozoso recuerda El nacimiento de Jesús. A través de este misterio se hace referencia al espíritu de pobreza: desapegarnos de lo innecesario que no suma en nuestra vida nos permite abrir el corazón para recibir a Dios.

  1. Leer: "Y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue." (Lucas 2:7)
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar con: "Gracias al misterio del nacimiento, desciendan sobre mi alma y la háganla pobre de espíritu.”
Religión. El tercer misterio gozoso recuerda El nacimiento de Jesús.

Religión. El tercer misterio gozoso recuerda El nacimiento de Jesús.

Luego sigue el cuarto misterio gozoso: La presentación de Jesús en el templo. En este misterio se pide por la pureza y el espíritu de obediencia. Jesús, María y José cumplieron con humildad las exigencias de purificación como cualquier otra familia judía.

  • Leer: "Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor." (Lucas 2:22).
  • Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  • Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  • Terminar con: "Gracias al misterio de la purificación, descienden sobre mi alma y háganla verdaderamente sabia y pura.”

El último es el quinto misterio gozoso: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo. Se recuerda la búsqueda de Dios en todo. A través de este misterio se entrega todo ante la voluntad de Dios.

  • Leer: "Al ver, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo: «Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos angustiados». Jesús les respondió: «¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?»." (Lucas 2:48-49).
  • Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  • Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  • Terminar con: "Gracias al misterio de la cubierta de Jesús en el templo, desciendan sobre mi alma y conviértanla de verdad.”.

Finalmente:

  • Rezar las Letanías de la Vírgen:

    "Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!"

  • Hacer la jaculatoria final:

    Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

  • Hacer la señal de la cruz.

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