Religión

Misterios luminosos: qué son y cuándo se rezan

La religión católica utiliza al rosario para orar a través de sus respectivos misterios. Cómo rezar los misterios luminosos de los jueves:

Por UNO

La religión católica utiliza diversos símbolos para llevar a cabo el acto de la oración. Uno de ellos es el rosario, elemento clave para la oración que a veces también se lleva en la muñeca o alrededor del cuello.

En el caso de los misterios luminosos, se rezan los jueves. Estos fueron añadidos a los 15 misterios originales por el Papa Juan Pablo II en 2002.

Antes de rezar cada misterio, es fundamental leer la palabra de Dios, un pasaje bíblico o un relato del suceso en cuestión para reflexionar y darle un sentido a la oración. A continuación, los pasos y relatos para rezar y comprender en profundidad los misterios luminosos:

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Los misterios luminosos se rezan los jueves en la religión católica.

Los misterios luminosos se rezan los jueves en la religión católica.

Misterios luminosos: cómo rezarlos paso a paso

Para dar comienzo a la oración de los misterios, se inicia con un conjunto de pasos introductorios:

  1. Pensar una intención (pedir por alguien o algo especial), ya sea en voz alta o en silencio.
  2. Hacer la señal de la cruz y un acto de contrición ("Pésame")
  3. Rezar el Padre Nuestro.
  4. Rezar 3 Avemarías y un Gloria al Padre.

Luego, se da inicio anunciando el primer misterio luminoso: El bautismo de Jesús. Esta primera decena se reza en honor al bautismo de Jesús en el Jordán. A través de ella, se hace referencia a la fidelidad a las promesas del bautismo.

  1. Leer: "Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: «Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección»." (Marcos. 1:10- 11).
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar la decena con la frase: "Gracias al bautismo de Jesús, desciendan sobre mi alma y háganlas verdaderamente fiel a Dios".
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El segundo misterio luminoso se trata de Las bodas de Caná. En este misterio se recuerda la confianza en María, que escuchó a los servidores que le contaban sus problemas, los comprendió y los confió a su hijo Jesús.

  1. Leer: "Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él." (San Juan. 2:11)
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar con: "Gracias de las bodas de Caná, desciendan sobre mi alma y hagan que confíe de verdad en María.”

El tercer misterio luminoso es El anuncio del Reino de Dios. A través de este misterio se pide por la conversión de los corazones. Durante el miércoles de ceniza, el sacerdote invita a preparar los corazones para la noticia que ya se sabe que va a suceder. Allí comienza el período de Cuaresma.

  1. Leer: "El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia" (Marcos 1:15)
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar con: "Gracias a la proclamación del Reino de Dios, desciendan sobre mi alma y conviertan mi corazón.
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Religión. El tercer misterio luminoso es El anuncio del Reino de Dios.

Religión. El tercer misterio luminoso es El anuncio del Reino de Dios.

Luego sigue el cuarto misterio luminoso: La transfiguración. En este misterio se pide por la gracia de una vida interior, colocando como centro de la vida del cristiano a la oración.

  1. Leer: "Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz." (Mateo 17:2).
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar con: "Gracias a la transfiguración, desciendan sobre mi alma y háganla verdaderamente orante."

El último es el quinto misterio luminoso: La institución de la Eucaristía. Se hace en honor al sacramento eucarístico, que permite entra en comunión con Cristo. A través de este misterio se pide por una mayor devoción al sacramento de la Eucaristía.

  1. Leer: "Mientras comían, Jesús tomo el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen, esto es mi Cuerpo». Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, y todos bebieron de ella. Y les dijo: «Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos." (San Marcos 14:22-24).
  2. Rezar el Padre Nuestro, 10 Ave María y un Gloria al Padre.
  3. Rezar un "Oh Jesús mio": Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas.
  4. Terminar con: "Gracias de la Eucaristía, desciendan sobre mi alma y háganla verdaderamente devota del santísimo Sacramento".
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El quinto misterio luminoso de la religión católica hace referencia a la institución de la Eucaristía.

El quinto misterio luminoso de la religión católica hace referencia a la institución de la Eucaristía.

Los misterios luminosos están por terminar. Para finalizar:

  1. Rezar las Letanías de la Vírgen:

    "Dios te Salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!"

  2. Hacer la jaculatoria final:

    Ave María Purísima. Sin pecado concebida.

  3. Hacer la señal de la cruz.

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