La escena internacional ha estado marcada por la situación de Irán, con el bloqueo del estrecho de Ormuz y las constantes negociaciones con Estados Unidos. En este duro escenario internacional, Corea del Norte decidió remarcar su postura.
Mientras el mundo está atento a Irán, Corea del Norte insiste en el rearme nuclear y advierte a Estados Unidos
El régimen norcoreano reafirma su estatus nuclear como la única vía para afrontar una seguridad impredecible, ignorando las tensiones en torno a Irán
Según justificó el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, es necesario expandir el arsenal nuclear ante la escalada sin precedentes de las fuerzas combinadas entre Corea del Sur y Estados Unidos.
Corea del Norte apunta al rearme
El detonante específico fue el avance del programa de submarinos nucleares de Corea del Sur. Kim señaló que Estados Unidos y Seúl promueven la posesión surcoreana de un submarino nuclear mientras intensifican, “de manera cada vez más descarada”, sus movimientos de refuerzo y modernización de fuerzas armadas en la región.
El líder norcoreano aprobó que el estatus nuclear de Corea del Norte es “la vía más correcta y única” para enfrentar una situación de seguridad que el régimen describió como impredecible y crecientemente compleja.
"Incidentes y acontecimientos inimaginables y sorprendentes" están ocurriendo debido a la codicia "de gánsteres" de las fuerzas hegemónicas, lo que hace que los enfrentamientos en todo el mundo sean más violentos, dijo Kim en la agencia estatal de noticias KCNA., culpando a Estados Unudos de agravar el derramamiento de sangre en Europa y Oriente Medio.
Una declaración con un nuevo sentido
La declaración no es nueva en su contenido, pero sí en su énfasis. La evaluación anual de amenazas del Gobierno de Estados Unidos de 2026 señaló que Corea del Norte está “comprometida a expandir sus programas de armas estratégicas, incluidos misiles y ojivas nucleares, para consolidar su capacidad de disuasión”.
Según Reuters, Kim instruyó acelerar la construcción de un crucero guiado estratégico de 10.000 toneladas, pieza central de la ambición naval norcoreana de proyectar fuerza más allá de sus costas.
Yang Moo-jin, profesor de la Universidad de Estudios Norcoreanos de Seúl, señaló que estas declaraciones subrayan el continuo rechazo de Pionyang a la desnuclearización y su empeño por ser reconocido como Estado nuclear.






