La furia que provoca escuchar al vecino gritar los goles varios segundos antes de que podamos ver la acción en la pantalla es irrefrenable, y tiene su origen en una profunda transformación de la tecnología de emisión televisiva.
En décadas anteriores, la televisión operaba de forma lineal y analógica. Hoy en día, se da una situación muy variada con el cable digital, las antenas parabólicas y los servicios de reproducción a través de Internet.
En la época en que la televisión era totalmente analógica, ya fuese por aire o por las primeras redes de cable, el recorrido de la señal era directo. Las cámaras captaban la acción, la convertían en ondas electromagnéticas y las antenas domésticas captaban la información al instante.
Estas ondas viajaban a la velocidad de la luz sin necesidad de que ningún ordenador intermedio procesara lo que viajaba en ellas. El retraso era nulo y todos gritaban los goles exactamente al mismo tiempo.
¿Y ahora qué pasa?
Las emisiones actuales ya no son ondas continuas sino paquetes de datos numéricos. Los contenidos en alta definición deben pasar por instancias de compresión para no saturar las redes.
Las imágenes de los partidos se reciben en el estadio y pasan por un empaquetamiento inicial que dura algunos segundos. Las plataformas de internet, por otra parte, usan un almacenamiento temporal que aleja la acción del tiempo real, para evitar cortes ante las fluctuaciones de la conexión.
La velocidad con la que cada casa festeje estará determinada por el sistema escogido para ver el Mundial 2026. La radio convencional mantiene la menor latencia gracias a su formato en tiempo real. La segunda en velocidad es la televisión digital terrestre por antena.
El cable tradicional es de un rendimiento intermedio, mientras que los decodificadores por satélite añaden segundos extra por el viaje de la señal al espacio exterior.
Las tecnologías que van “adelantando” los goles
Los servicios de streaming se sitúan en último lugar en cuestión de velocidad debido al procesamiento de los servidores intermedios. Los diferentes protocolos de internet fragmentan el vídeo en bloques, para así garantizar la estabilidad de la imagen.
Los dispositivos móviles con aplicaciones hacen esperar al doble de tiempo que los medios tradicionales. Por eso, una parte del barrio festeja antes de que el futbolista patee el balón.
Las tecnologías que se demoran y las que no
- Radio AM/FM: transmisión analógica rápida, funciona directo sin mucha compresión.
- Televisión digital terrestre: señal rápida en formato digital que se transmite por aire a partir de antenas locales.
- Cable tradicional: sistema de rango medio, necesita decodificador digital estándar que envíe señal al dispositivo doméstico.
- Televisión por satélite: tecnología retardada, hace un largo recorrido de la señal hacia el espacio exterior.
- Streaming por Internet: es el formato que tiene mayor tiempo de demora, ya que requiere que se procesen los datos y se realice un almacenamiento en búfer.






