Muchas personas son las que eligen mezclar productos caseros para obtener grandes beneficios. En este sentido, dos de los ingredientes recomendados son el bicarbonato de sodio y el aceite de coco, ya que pueden ser una combinación con grandes beneficios que puede usarse desde la comodidad de tu casa.
Mezclar bicarbonato y aceite de coco: por qué se recomienda y cuáles son los beneficios
La mezcla entre el bicarbonato de sodio y el aceite de coco puede ser beneficiosa en tu casa. ¿Cuáles son los beneficios de prepararla?
En el caso de que la mezcla entre el aceite de coco y el bicarbonato sea usada en tu cuerpo, debe ser utilizada con precaución. Sucede que alguno de los elementos puede causar sensibilidad en algunas personas y, además de sus ventajas en la piel, también es aplicable en el hogar.
Por qué se recomienda mezclar aceite de coco y bicarbonato de sodio
La mezcla de aceite de coco y bicarbonato sirve principalmente como exfoliante y limpiador natural para la piel, eliminando células muertas, puntos negros y suavizando la textura de la piel.
A la hora de usarla, el bicarbonato remueve células muertas, mientras el coco hidrata, dejando la piel suave, tersa y luminosa. Esta mezcla no solo es útil para tratamientos faciales y corporales, sino que es un excelente desodorante natural.
En el primero de los casos mencionados, las antisépticas y cicatrizantes del coco, junto con la acción exfoliante del bicarbonato, ayudan a desinflamar granos y combatir bacterias.
Pero, si quieres usar un desodorante natural, se forma una pasta con efecto antibacteriano y absorbente, aunque se recomienda probar primero en una zona para evitar irritaciones en la piel.
Algunas personas que esta mezcla puede ser utilizada para fabricar una pasta de dientes, sin embargo, puede ser perjudicial para esto, ya que el bicarbonato desgasta el esmalte.
El uso de esta mezcla en el hogar
En el caso de que crees una pasta limpia de bicarbonato y aceite de coco, puedes utilizar esta mezcla para limpiar y desinfectar los muebles de tu casa, sobre todo los de madera. El paso a paso es el que se muestra a continuación:
- Ablanda el aceite: si el aceite de coco está sólido, caliéntalo suavemente (al baño maría o unos segundos en microondas) hasta que esté líquido o blando, pero no caliente.
- Mezcla los secos: en un recipiente, añade el bicarbonato de sodio y el aceite de coco.
- Combina: mezcla bien hasta que no haya grumos y la consistencia sea una pasta uniforme y cremosa, similar a una pasta dental comercial.
- Almacena: guarda la pasta en un frasco de vidrio limpio y con tapa para conservarla.






