La tasa de mortalidad infantil en Mendoza cayó 19% en relación a 2025, según datos provisorios proporcionados por el Ministerio de Salud, que asegura que hubo 6,3 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos en ese año.
En tanto, el ministro Rodolfo Montero aseguró, además, que la tasa posiciona a la provincia entre las cinco jurisdicciones con mejores indicadores a nivel nacional.
“La disminución de la mortalidad infantil es una prioridad sanitaria y un indicador clave del funcionamiento del sistema de salud. Estos resultados reflejan el impacto de las políticas públicas implementadas y el compromiso de los equipos de salud en toda la provincia”, destacaron desde la cartera sanitaria.
La mortalidad infantil, los motivos que dio el Gobierno y el objetivo hacia 2027
Desde el Ejecutivo vinculan esta mejora al avance del Plan Integral para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil, así como a la "evolución favorable de los indicadores sociales y económicos".
Además, según destacararon desde Salud la estrategia tiene como meta reducir la tasa a 5 por cada 1.000 nacidos vivos para 2027 con un plan que se organiza en siete ejes clave.
Entre ellos, se destacan la planificación de los embarazos -con foco en la prevención del embarazo adolescente, acceso a métodos anticonceptivos y educación sexual- y la captación temprana de personas gestantes, con seguimiento durante el embarazo y controles del recién nacido.
También incluye el fortalecimiento de la atención neonatal especializada, con la recategorización de todas las maternidades entre octubre de 2024 y junio de 2025, y la promoción de estándares de calidad tanto en el sistema público como privado.
A esto se suma la implementación progresiva del modelo de Maternidades Centradas en la Familia.
Otro de los ejes apunta a prevenir y tratar enfermedades frecuentes en la infancia, con énfasis en la vacunación completa durante el primer año de vida y el control del niño sano en centros de salud.
Además, se promueve la lactancia materna exclusiva, la nutrición adecuada y el acompañamiento a familias en contextos vulnerables mediante equipos interdisciplinarios.
El plan también refuerza la vigilancia epidemiológica, con análisis de cada caso y capacitación continua del personal de salud.
En los últimos meses de 2025, se incorporaron nuevas herramientas. Una de ellas es el dosaje voluntario de sustancias psicoactivas, orientado a detectar y tratar de manera temprana consumos que puedan afectar la salud de la madre y el bebé.
A su vez, se implementó el botón de alerta “Vigilancia Prenatal” dentro del sistema de Historia de Salud Integrada (HSI), que permite identificar embarazos de alto riesgo o situaciones de vulnerabilidad social, activar alertas y realizar un seguimiento personalizado.
Fuente: Ministerio de Salud de Mendoza



