Una fuerte tormenta solar sucedió este lunes 8 de diciembre y generó una gran cantidad de consecuencias en el mundo espacial. Se emitió un alerta por una llamarada solar de magnitud 8.1 generó una eyección de masa corona y podría generar una gran tormenta geomagnética. Además habrá posibles interrupciones en energía y satélites.
Qué es una llamarada solar
Es una emisión repentina de radiación electromagnética y partículas de energía ubicadas en una pequeña región de la atmósfera solar. En esa región los campos magnéticos son especialmente fuertes y complejos.
Muchas veces, una llamarada solar precede a un evento mucho más impresionante. El mismo campo magnético que generó la explosión se retuerce bajo la superficie del Sol, arrastrando enormes cantidades de plasma solar hacia el exterior y, como un cañón, lo lanza a altas velocidades al espacio.
Esta es una eyección de masa coronal. A diferencia de la radiación de una erupción ordinaria (que golpea la Tierra a la velocidad de la luz, alrededor de 8 minutos), las eyecciones de masa coronal están compuestas por partículas que se mueven a una velocidad determinada.
Alerta solar
Una llamarada solar de magnitud 8.1 generó una eyección de masa coronal (CME) que llegará hoy y podría causar tormentas geomagnéticas de magnitud 3 mañana: habrá posibles interrupciones en energía y satélites.
Según el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA la erupción impulsiva, que alcanzó su punto máximo a las 00:01 EST (05:01 GMT), provino de la región de manchas solares AR4298 en su camino hacia el limbo occidental del Sol. Perderá de vista en los próximos días.
Las erupciones de este tipo liberan potentes rayos X y radiación ultravioleta extrema, que al llegar a la atmósfera terrestre ionizan las capas superiores del aire. Esto interfiere con las ondas de radio de alta frecuencia, provocando apagones temporales en las comunicaciones aeronáuticas, marítimas y de emergencia.




