El sueño de armar las valijas y mudarse a un pintoresco pueblo europeo está cada vez más cerca de convertirse en realidad. Italia mantiene vigente su famoso programa que permite adquirir propiedades históricas por el valor simbólico de apenas 1 euro. La iniciativa busca combatir con urgencia la despoblación de entornos rurales y montañosos y ya logró revitalizar 77 municipios distribuidos en 14 regiones del país, beneficiando a más de 1.000 personas.
Los pueblos de Europa que te buscan: el mapa definitivo de las casas a 1 euro en Italia y sus gastos ocultos
Más de 1.000 personas ya compraron casas históricas en pueblos rurales, algunos en medio de las montañas. Los requisitos obligatorios para argentinos
Esta estrategia de "residencialidad activa" fue respaldada en 2026 por el Ministerio de Cultura italiano en el marco del programa PNRR Cultura. No es para menos: el país sufre una crisis demográfica alarmante. Oficialmente se detalló que Italia pasó de tener 60 millones de habitantes en 2014 a 58,9 millones en 2024, con una alarmante proyección de caída a 57,9 millones para el año 2030. La bajísima tasa de fertilidad de 1,18 hijos por mujer y una tasa de natalidad en el sur de solo 7 nacimientos por cada 1.000 habitantes están acelerando el abandono de hermosas comunidades históricas.
Vivir en un pueblo europeo: los requisitos clave del programa de viviendas y el costo real de la reforma
El programa nació originalmente en el año 2008 en Salemi (Sicilia) tras las consecuencias del terremoto de 1968, y hoy se extiende por regiones como Sicilia, Calabria, Cerdeña, Toscana, Piamonte, Marcas y Lazio. Quienes decidan postularse van a encontrarse con edificaciones antiguas en los núcleos históricos de pueblos soñados como Rivello (ubicado en una colina rodeada de montañas) o en comunas adyacentes al Lago de Garda.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se trata de pagar 1 euro y mudarse de inmediato al pueblo. Las autoridades demandan una serie de compromisos estrictos bajo pena de multas si se incumplen:
- Presentar un proyecto de restauración en los primeros 6 meses tras la compra.
- Iniciar las obras de refacción dentro del primer año.
- Finalizar las reformas en un plazo máximo de 3 años.
- Contratar una póliza bancaria o de seguro de entre 1.000 y 5.000 euros como garantía.
La inversión real estimada para refaccionar la casa ronda los 20.000 euros, sumado a los gastos legales y administrativos. El éxito ya se refleja en pueblos pioneros como Mussomeli, donde se vendieron más de 125 viviendas, y Sambuca di Sicilia, con más de 100 propiedades reactivadas, mayormente adquiridas por extranjeros que buscan un estilo de vida rural.
En cuanto a las posibilidades concretas de trabajo, para aquellos que deseen emigrar, es una gran ventaja saber que los oficios más demandados allí son justamente los vinculados a la construcción y logística, tales como electricistas, plomeros, gasistas, soldadores, carpinteros, choferes y torneros.



