Las propiedades y beneficios de las semillas de amaranto se traducen en diferentes beneficios para la salud, como su poder antienvejecimiento y antioxidante -el amaranto es más rico en antioxidantes que la avena porque contienes más compuestos en su composición como polifenoles y flavonoides-, sus bondades para dietas celíacas o frente a casos de diabetes, para adelgazar y perder peso, en casos de embarazo o para fortalecer nuestro sistema óseo y cardiovascular.
Los pocos conocidos beneficios de las semillas de amaranto
Los beneficios de las semillas de amaranto son pocos conocidos, sin embargo, son numerosos. Tiene grandes bondades para las personas celíacas
La cantidad diaria recomendada de las semillas de amaranto al día es de unos 40 o 50 g de amaranto seco, que equivalen a unos 100-120 g de amaranto cocido. La cantidad se reduce en el caso de niños hasta los 20 o 30 gramos diarios, puede incrementarse ligeramente en el caso de personas que practican deporte.
Las semillas de amaranto tienen poderes antienvejecimiento. Como resultado del proceso fisiológico diario que ocurre en todas nuestras células se liberan una serie de elementos denominados radicales libres.
Cuando en la célula la concentración de radicales libres aumenta por encima de los antioxidantes, puede darse el estrés oxidativo, que a la larga deriva en daños en el tejido.
Una buena cantidad de antioxidantes en nuestra dieta como la que contiene el amaranto promueve el equilibrio en la balanza y un estado óptimo de nuestras células.
Las semillas de amaranto son aptas para los celíacos. Una de las propiedades del amaranto es que no contiene gluten. Este grano que podemos utilizar como haríamos con el trigo, tiene la ventaja de no contener gluten, siendo así una fuente de energía saludable y saciedad al alcance de celíacos e intolerantes del gluten.
El amaranto es un pseudo cereal, por lo que no contiene gluten y es apto para personas celíacas e intolerantes a esta proteína. Es una característica que lo hace muy atractivo a la hora de hacer una receta con amaranto.
Eso sí, es necesario asegurarse de que no existe contaminación cruzada durante su procesado, para lo cual es necesario buscar amaranto etiquetado específicamente como sin gluten.
Las semillas de amaranto poseen un bajo índice glucémico. El bajo índice glucémico del amaranto lo hace también recomendable en personas con problemas de azúcar y diabetes. En este caso se sitúa entre 35 y 45, valores considerados como bajos.
Esto significa que sus azúcares son absorbidos lentamente, evitando picos de glucosa en sangre, manteniendo sus niveles estables y aportando energía de forma gradual.
El amaranto contiene calcio, fósforo y magnesio. Este trío de minerales es determinante para el buen desarrollo de la salud ósea. Mientras el equilibrio entre calcio y fósforo es fundamental para la formación de huesos, el magnesio asegura la asimilación del último tanto en huesos como en dientes.
La proteína vegetal del amaranto es otro de sus atractivos, una proteína de calidad que se puede complementar con otros ingredientes para obtener una proteína completa que contenga todos los aminoácidos esenciales.
Las semillas de amaranto tienen un gran poder saciante. A ello contribuye también el bajo índice glucémico. Esta es una de las propiedades que hacen del amaranto un ingrediente recomendable en dietas de adelgazamiento y pérdida de peso.
Fuente: bonviveur.com






