Cada año, el primer lunes de mayo se lleva a cabo la Met Gala, conocida como la "gran fiesta de la moda". Se trata de un evento benéfico que esta vez se llevaba a cabo bajo la consigna "Arte de vestuario". Asistieron más de 300 invitados, incluidas muchas celebridades, diseñadores y artistas de renombre, que se pasearon frente a las cámaras en la escalinata del Museo Metropolitano de la Gran Manzana.
El código de vestimenta de esta edicón era “Fashion is art" (La moda es arte) invitando a los invitados a sacar su lado más artístico. El tema estaba inspirado en volver a poner el cuerpo en el centro.. visibilizar la diversidad y romper con los estándares históricos. Esta propuesta rendía homenaje al cuerpo vestido que como una forma de expresión, que también invita a reflexionar sobre sus múltiples representaciones, el cuerpo clásico, el desnudo, el envejecido o incluso de mujeres embarazadas.
Los looks más icónicos de la Met Gala 2026
Una de los famosas más esperadas era la cantante Beyoncé, quien figuraba como una de las copresidentas del evento tras una década de ausencia en las Met Galas. La cantante llegó a la alfombra roja y deslumbró a todos los presentes con un un vestido de diamantes imitando el esqueleto humano diseñado por Olivier Rousteing. El look lo completaba una larga capa de plumas, una corona y joyas.
Nicole Kidman, que también copresidía la gala, lució un imponente vestido rojo de Chanel hecho a medida por Matthieu Blazy. El diseño, tipo "Moulin Rouge", destacaba por estar cubierto de lentejuelas, con detalles de plumas en mangas y cadera, cintura caída y un tono rojo intenso.
Rihanna apareció en la Met Gala con un vestido de diseño de Maison Margiela, inspirado en la arquitectura medieval. Un modelo de pedrería con un voluminoso adorno envolvente de hombros a cadera, completado con joyas de Briony Raymond y Dyne. Su pareja, A$AP Rocky, fue vestido por Chanel con una bata rosa y joyas diseñadas por él mismo.
Sam Smith fue duramente críticado por el público por usar un vestido de 24 kilos diseñado por su pareja, Christian Cowan. Bad Bunny logró impactar, aunque también generó polémica, pero entendió el código de vestimenta a la perfección. Lució un esmoquin cruzado con botones de Zara y se inspiró en el cuerpo envejecido.






