Convenio con la UBA

Los docentes de Mendoza ya usan inteligencia artificial para evitar que los chicos dejen la escuela

Con ayuda de un algoritmo, el sistema determina qué alumnos están en riesgo de desertar a través de un mecanismo de trazabilidad. Fue perfeccionado junto a laboratorios especializados de la UBA. Cómo funciona

José Thomas, titular de la Dirección General de Escuelas, presentó el mecanismo desarrollado por esa dependencia para evitar que los alumnos mendocinos dejen de ir a clases. Se trata de los SAT (Sistemas de Alerta Temprana), que fueron perfeccionados y, con ayuda de inteligencia artificial, detectan a los jóvenes que están en mayor riesgo de deserción. La novedad fue presentada a comienzos de esta semana y desde el Gobierno explicaron cómo hace para cumplir su objetivo.

Viene trabajándose desde hace meses y se apoya en los avances hechos por el GEM (Gestión Educativa Mendoza), que es el portal oficial de carga de datos sobre estudiantes, docentes y directivos de los colegios mendocinos. Una nube de información que permite trazar patrones, detalles y, como en este caso, pronósticos o perspectivas. De eso se nutre para perfilar a los estudiantes que pueden desertar.

Es que el mecanismo analiza caso por caso los indicadores que pueden llevar a alguien a abandonar la escuela: nutriéndose de los detalles aportados por el GEM, pone la lupa en elementos como maternidad o paternidad adolescente, bajo nivel educativo del grupo familiar, ingreso precoz al mercado laboral, etcétera. Tomando estos puntos como generadores de riesgo, se elabora un listado, se envía a las escuelas y se obliga a un trabajo coordinado para evitar que esos individuos se caigan del sistema.

Alumnos escuela secundaria
Sólo la mitad de los chicos argentinos termina su escolaridad en tiempo y forma.

Sólo la mitad de los chicos argentinos termina su escolaridad en tiempo y forma.

El trabajo se hizo en conjunto con el Laboratorio de Inteligencia Artificial de la Universidad de Buenos Aires. Así, como rememorando tiempos de la pandemia de Covid 19, los directivos de cada establecimiento reciben –si es necesario- un “semáforo”. Allí tienen chicos en verde, amarillo y rojo dependiendo de cuánto peligro de desertar se detecte en sus horizontes inmediatos. Su riesgo pedagógico y lo trazado por el algoritmo y la inteligencia artificial son los ingredientes que se toman.

“Estamos presentando el SAT con información mucho más precisa. Nos permite visibilizar a todo el sistema educativo y que los docentes, directivos y supervisores acompañen de mejor manera a cada estudiante, integrando los programas de fortalecimiento pedagógico que brinda la DGE”, graficó Thomas durante la presentación, este lunes por la tarde en el auditorio Número 5 de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo.

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Thomas trabajó en conjunto con el laboratorio de Inteligencia Artificial de la UBA.

Thomas trabajó en conjunto con el laboratorio de Inteligencia Artificial de la UBA.

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Qué se hace con los informes de posible deserción

Lo que hace cada directivo una vez que recibe los informes técnicos de sus alumnos es ponerse a trabajar. De acuerdo a los detalles que brindó el Ejecutivo, cada director tiene que remitir una hoja de ruta sobre cuáles son las alternativas que propone para que esos chicos no terminen abandonando. Las distintas estrategias deben, en principio, ser plasmadas en documentos oficiales a los que la DGE tiene acceso. Y más adelante, puestas a trabajar para cumplir su meta: borrar el peligro de deserción.

Datos del observatorio Argentinos por la Educación muestran que sólo 53 de cada 100 alumnos en nuestro país termina su etapa escolar en el tiempo estándar. Es decir, en los doce años comprendidos desde que se sale del jardín de infantes hasta que se culmina en Quinto Año del nivel secundario. El resto, los otros 47 de cada 100, estiran ese período por repitencia o directamente dejan sus estudios inconclusos.

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El GEM, activo principal para poder trazar las perspectivas en torno a la deserción escolar mendocina.

El GEM, activo principal para poder trazar las perspectivas en torno a la deserción escolar mendocina.

"El SAT es excelente porque permite tomar acciones a tiempo para evitar el abandono escolar. Permite visibilizar cómo trabaja cada escuela con estos estudiantes y colocar los recursos a disposición del estudiante para evitar que se dé ese abandono. Las escuelas de nuestra sección permanentemente cargan los datos y así vamos cruzando información y podemos ver cada trayectoria. Es un desafío acompañarlos”, apuntó la supervisora de la Sección 1 de Educación Técnica, María del Carmen Álvarez.

Mendoza no es la única provincia que trabaja con sistemas de alerta orientados a través de algoritmos, aunque sí es la que ha mostrado más avances. Entre Ríos es otro ejemplo a tener en cuenta, aunque de acuerdo a la información que suministraron esta semana, sólo están llevando adelante una prueba piloto: mecanismo de advertencia temprana en 80 escuelas secundarias, donde se cargan inasistencias, desempeño en Lengua y Matemática y nivel educativo de las familias.

En Mendoza, la herramienta está disponible para el 100% de los establecimientos educativos, además de contar con la base nominal que desde 2018 viene aportando y engrosando el propio GEM.

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