La tecnología que transformó la forma de calentar alimentos en los hogares modernos guarda secretos invisibles al ojo humano, especialmente cuando pensamos en la vida microscópica que podría desarrollarse en su interior. Es por eso que un reciente estudio sorprendió a muchas personas que usan tanto el microondas.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Valencia y Darwin Bioprospecting Excellence SL documentó la presencia de organismos microscópicos capaces de sobrevivir en estos electrodomésticos cotidianos.
Comunidades microscópicas resistentes
Los científicos desarrollaron su investigación analizando treinta hornos microondas diferentes distribuidos en tres categorías: diez provenientes de hogares unifamiliares, diez de espacios compartidos y diez de laboratorios.
La investigación identificó cuatro géneros principales de bacterias presentes en todas las muestras recolectadas: Brachybacterium, Micrococcus, Paracoccus y Priestia.
Los aparatos de uso doméstico mostraron perfiles bacterianos similares a los encontrados en otras superficies de cocina, incluyendo especies como Klebsiella, Enterococcus y Aeromonas.
Las muestras tomadas en hogares unifamiliares presentaron la menor diversidad microbiana, con índices Shannon por debajo de cuatro, mientras que los equipos de laboratorio alcanzaron los niveles más altos.
Descubrimientos sorprendentes
Algunas bacterias demostraron habilidades extraordinarias para resistir las condiciones extremas generadas en estos electrodomésticos, particularmente en entornos de laboratorio donde los tiempos de exposición suelen ser más prolongados.
Los microorganismos encontrados en equipos de laboratorio, como Deinococcus, Hymenobacter y Kineococcus, exhibieron una resistencia notable a la radiación electromagnética.
Los hallazgos del estudio publicado en Frontiers in Microbiology establecieron conexiones entre estas comunidades microbianas y aquellas encontradas en paneles solares, aunque difieren de las halladas en desechos nucleares.
El equipo de expertos recomienda mantener una limpieza regular con detergente en los hornos microondas domésticos, considerando que incluso las bacterias comunes de nuestra piel pueden prosperar en estos ambientes.






