La mente y el espíritu humano son insondables, y suelen dar sorpresas, rompiendo moldes establecidos por tácitas convenciones sociales. Por otro lado, hay actividades estigmatizadas y donde se encasilla a quienes las cultivan. Una de ellas es el boxeo, donde el imaginario colectivo apunta a la sordidez de una actividad contaminada por apuestas y manejos del bajo mundo, tal como solían mostrarla las viejas películas de Hollywood, y que es una mirada muy parcial de un universo deportivo, a la vez que anacrónica. Otra idea instalada es la que para practicar boxeo hay que ser una persona ruda acostumbrada a los golpes, y cuya mente está embotada por ellos. Sobran muestras de que esto no es así, necesariamente, y prueba de ello, surge el ejemplo de un púgil mendocino, que da certezas de una brillante inteligencia, sentido artístico y creativo, y que a la vez es un excelente boxeador amateur. Su nombre es Leandro Bompadre, diseñador gráfico, artista plástico, y púgil amateur.

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Leandro Bompadre, tiene 30 años, es diseñador industrial, boxeador y artista plástico. En pocos días estará buscando mayor prosperidad en España.

Leandro Bompadre, tiene 30 años, es diseñador industrial, boxeador y artista plástico. En pocos días estará buscando mayor prosperidad en España.

"Sí, la verdad es que por ahí hago actividades contrapuestas, es raro…", expresa el propio Leandro, que al igual que el recordado prócer del deporte argentino Arturo "El Mono" Rodríguez Jurado, ganador del oro olímpico de boxeo (Amsterdam 1928), era jugador de rugby.

Creador del Ecovuelto

Leandro, se hizo conocido también hace unos años con una innovadora propuesta, llamada Ecovuelto, donde se entregaban semillas de hortalizas guardadas en unos novedosos empaques para ser usados como vuelto en los comercios, a falta de monedas o cambio chico. "Tengo otro proyecto, el que voy a retomar, y que lancé años atrás, y se trata de un trabajo con semillas. Se llama Ecovuelto, y son paquetitos de semillas para ser entregados de vuelto en los negocios y comercios. Esto lo lancé hace como tres años, y es un proyecto de diseño y de encontrar problemas y buscar soluciones. Al problema de la falta de monedas le damos la alternativa de entregar un paquetito de semillas, y de paso se impulsa el armado de huertas familiares", indicó Bompadre.

Una mente brillante que se calzó los guantes de boxeo

De chico siempre me gustó el boxeo, pero comencé a jugar al rugby, no pude practicarlo. Ya más de grande entrenaba rugby y comencé a entrenar boxeo. Al principio lo hacía más que nada en forma recreativa", explicó el lujanino -de Las Compuertas- sobre sus inicios en el deporte de los puños.

El inquieto Leandro vestía la camiseta celeste y blanca del Banco Rugby Club, al igual que su hermano, pero apenas llegó a jugar algunos partidos en la primera división, y debió dejarlo. "Tuve que dejar de jugar rugby por lesiones en los hombros, tengo los dos operados, y ahí me metí más de lleno en boxeo, y me tomé un par de años, por lo que me arrepiento, porque debería haber empezado a competir antes, pero a los gimnasios donde iba se hacía más que nada recreativo", destacó.

Leandro intentó en distintos gimnasios y con varios maestros iniciarse en el boxeo, y así lo recuerda. "Arranqué en el polideportivo de Luján, con el profe Raúl Sánchez, y ahí conocí a un buen boxeador como Lucas Camarda, que ayudaba mucho en las clases y aportaba conocimiento. Luego fui al gimnasio que está en el CEDAR (Centro de Alto Rendimiento de Rugby, en Godoy Cruz) y entrené con el Cura (Bacigalupo). Luego entrené en el gimnasio de La Estanzuela, con Matías Pappa. Finalmente me fui a Guaymallén, y comencé a entrenar con Jorge Rabel (Polideportivo Nicolino Locche)", detalló Bompadre, para agregar: "Ahí hace unos tres años, me preparó bien Jorge, había muchos alumnos para guantear, y pude comenzar a pelear, algo que buscaba ya desde hace tiempo".

"Cuando me dijeron que podía pelear, estaba chocho. Tenía 27 años, pero lamento no haber podido comenzar antes", señaló el lujanino, que con cerca de 20 combates se ha coronado en el torneo amateur más importante de nuestro medio, el Guantes de Oro, en 2018.

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Retratos. Leandro muestra en el tranquilo patio de su casa lujanina parte de sus obras pictóricas.

Retratos. Leandro muestra en el tranquilo patio de su casa lujanina parte de sus obras pictóricas.

Deporte y arte en paralelo

Hay una pasión que comparte Leandro en su alma, junto al deporte, y es el arte plástico, la pintura, algo insólito, para muchos, para un boxeador o rugbier. "Respecto a la pintura, siempre fui de dibujar, pintar también, desde chico. Con los años me fui largando de a poco. Aunque en la facultad tenés materias como Teoría del Color, Dibujo, hay una formación básica, también comencé a ir a talleres de pintura. Hay un artista muy conocido y que estuvo viviendo mucho tiempo acá en Mendoza, Mauro Cano, y con él aprendí la mayoría de la técnica", explicó Bompadre, que añadió: "Practicando en forma autodidacta uno va a aprendiendo un montón, hay tutoriales en Youtube, donde uno ve a otros artistas, y va formándose".

Respecto al conocimiento público de sus obras, con mucho pudor Leandro señaló: "No, no he hecho exposiciones, considero que necesito recopilar más material, y que me falta mucho, por lo que no me he animado. Tengo pinturas que me parecen que están muy buenos, y hay otras que considero que les falta un poco (técnica), pero sigo adelante, es algo que me gusta", confesó.

Respecto al tipo de pintura o tema elegido, el boxeador fue contundente: "Me gusta mucho la figura humana, y en mis trabajos trato de meterla siempre, es mi tema elegido". dijo.

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Dupla ganadora. Leandro Bompadre encontró al entrenador que necesitaba para poder competir y crecer en el pugilismo en Jorge Rabel, el ex boxeador del mítico Mocoroa.

Dupla ganadora. Leandro Bompadre encontró al entrenador que necesitaba para poder competir y crecer en el pugilismo en Jorge Rabel, el ex boxeador del mítico Mocoroa.

A buscar el futuro en Europa

En diálogo con el entrenador de Bompadre, Jorge Rabel, éste señaló que su pupilo estaba pronto a dejar nuestro país, para irse a vivir a España. "Es una pena, porque pierdo a un gran deportista, pero es un chico tan inteligente, que por otro lado es mejor, que desarrolle su vida en base a su inteligencia. Vaya donde vaya, va a triunfar, ya que tiene una mente especial", dijo el profe de boxeo.

Por su parte, consultado sobre su partida, Bompadre indicó: "Me voy la semana que viene a España. Tengo un hermano allá, y lo voy a ir a visitar con la idea de instalarme. Trabajo en un estudio de diseño gráfico, Kaliptra, pero a su vez doy clases de boxeo en dos gimnasios, donde doy recreativo, y la idea es continuar con esto en España", explicó entusiasmado.

"La situación económica acá es muy mala, y como tengo a mi hermano allá (España) y hacía tiempo que quería ir a visitarlo, la idea es quedarme y aprovechar a probar suerte con mis dos actividades, el diseño gráfico y el boxeo", agregó Leandro, para concluir.