En un contexto de creciente crisis hídrica y aumento de los costos de servicios, la recolección de agua de lluvia ha dejado de ser una práctica del pasado para convertirse en una tendencia de sustentabilidad en el hogar. Lavar la ropa con este recurso no solo representa un alivio para el bolsillo, sino que ofrece grandes beneficios.
La principal razón técnica por la que expertos en sistemas de recolección recomiendan el agua de lluvia es su baja dureza, que no afecta para nada a la ropa en casa.
Por qué se recomienda lavar la ropa con agua de lluvia
A diferencia del agua de red, que suele contener altas concentraciones de calcio y magnesio (cal), el agua de lluvia es naturalmente "blanda". Esto permite que el detergente se disuelva con mayor facilidad y genere más espuma, permitiendo reducir el uso de jabón y suavizante.
El impacto positivo no se limita a la ropa; también alcanza al electrodoméstico. La acumulación de sarro es una de las causas principales de averías en las resistencias y tuberías de las lavadoras, y esto puede ser evitado con un recurso libre de minerales.
Se estima que una familia promedio puede ahorrar más de 20,000 litros de agua potable al año integrando sistemas de captación para tareas de limpieza. Justamente, lavar la ropa con agua de lluvia evitará este desperdicio.
Adoptar el lavado con agua de lluvia es, en definitiva, una decisión inteligente que combina el respeto por el medio ambiente con una mejora en la economía de casa.
Cómo hacerlo y que consideraciones tener
- Recolección y almacenamiento: utiliza canaletas limpias para recoger el agua y guárdala en un recipiente cubierto, preferiblemente oscuro, para evitar que la luz solar fomente algas y bacterias.
- Filtración básica: es necesario filtrar el agua, al menos con una malla fina, para retirar impurezas, polvo o polen arrastrados de las canaletas.
- Ajuste de productos: como el agua de lluvia es blanda, se requiere menos detergente para lograr la limpieza, lo que ahorra dinero y evita la acumulación de residuos en la ropa.
- Uso en lavadora: se puede conectar el sistema de almacenamiento a la lavadora, o bien, verter el agua manualmente en la bandeja si se realiza un lavado manual o se desea un método más sencillo.
Para que este método sea efectivo, es indispensable contar con un sistema de filtrado adecuado. El agua de lluvia recolectada de techos y canaletas puede arrastrar polvo, hojas o sedimentos.
Asimismo, en ciudades con alta contaminación atmosférica, se recomienda descartar los primeros litros de cada tormenta, ya que suelen contener partículas ácidas del aire.





