En la historia de las Policía argentina se han registrado excusas insólitas de todo tipo para justificar irregularidades, pero muy pocas alcanzaron el nivel de lo vivido a finales de 2017 en la Subdelegación de Drogas Ilícitas de Pilar.
Allí, la desaparición de más de media tonelada de marihuana guardada en un galpón derivó en una explicación que dejó atónita a la Justicia: según los propios Policías, la culpa era de las ratas.
La excusa que fue tendencia a nivel nacional
Todo comenzó en abril de 2017 durante un procedimiento de rutina para el recambio de autoridades. Siguiendo el protocolo oficial, el comisario entrante debía realizar el inventario del depósito judicial junto al jefe saliente antes de firmar las actas.
Al momento del recuento, una diferencia entre los registros de los cargamentos secuestrados y la mercadería física que realmente estaba en los estantes encendió todas las alarmas. Tras la denuncia interna, el Juzgado Federal ordenó un allanamiento e inspección formal a cargo de Gendarmería Nacional.
El resultado fue contundente: según la documentación judicial debía haber exactamente 6.000 kilos de estupefacientes bajo custodia, pero en el galpón solo hallaron 5.460 kilos. Faltaban 540 kilos de marihuana.
Al momento de declarar y rendir cuentas sobre el millonario faltante, las autoridades de la dependencia mantuvieron una versión unificada sin titubear. Tanto el comisario saliente como sus subordinados aseguraron formalmente que el galpón sufría una feroz plaga de roedores y que las ratas se habían comido semejante cantidad de marihuana.
Sin embargo, el argumento se derrumbó en cuestión de horas. La pericia técnica realizada por especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) junto a peritos forenses fue lapidaria: explicaron que resulta biológicamente imposible que una colonia de roedores consuma más de 500 kilos de la droga.
La sanción y el final del caso
La investigación judicial confirmó que lo que intentó disfrazarse como un supuesto problema de plagas urbanas era en realidad una maniobra de corrupción de la policía para desviar y revender droga secuestrada.
A raíz del escándalo destapado en 2017, en abril de 2018 el Ministerio de Seguridad provincial intervino la delegación de Pilar y la Auditoría General de Asuntos Internos desafectó de inmediato a ocho efectivos,entre ellos tres comisarios, quienes fueron la cara de una de las mentiras policiales más absurdas a nivel país.
En pocas palabras
- Las ratas se comieron la marihuana: la insólita excusa policial para justificar la desaparición de 540 kilos de droga en un depósito judicial de Pilar.
- Faltante millonario: se descubrió la falta de más de media tonelada de marihuana en un galpón de la Subdelegación de Drogas Ilícitas.
- Escándalo y sanción: la explicación de los roedores fue desestimada por pericias, confirmando una maniobra de corrupción que llevó a la desafectación de ocho efectivos.






