Mundo

La tribu que apuesta por la construcción de casas a 45 metros de altura: aseguró su supervivencia por miles de años

Una tribu ha desarrollado viviendas a 45 metros de altura, una estrategia de construcción que le permitió adaptarse al entorno extremo y asegurar su supervivencia durante miles de años.

En las selvas remotas de Papúa, en Indonesia, el pueblo korowai ha desarrollado una forma de vivienda única en el mundo. Se trata de la construcción de casas sobre árboles o plataformas elevadas que pueden situarse a decenas de metros del suelo.

Esta arquitectura no responde a una búsqueda estética, sino a una adaptación directa a un entorno complejo, marcado por suelos pantanosos, lluvias intensas, insectos y la presencia de fauna salvaje.

Casa a gran altura (1)

La tribu que apuesta por la construcción de casas a 45 metros de altura: aseguró su supervivencia por miles de años

La importancia de estas construcciones radica en su capacidad de garantizar la supervivencia en uno de los entornos más exigentes del planeta. Al elevarse sobre el suelo, los korowai reducen el riesgo de inundaciones, evitan la presencia constante de insectos y se protegen de animales peligrosos, aprovechando al mismo tiempo una posición más estable dentro del ecosistema.

Estas construcciones no solo responden a necesidades inmediatas de protección, sino que también reflejan una forma de conocimiento transmitido entre generaciones. La elección de materiales, la técnica de ensamblaje y la ubicación de cada casa forman parte de una tradición oral que ha permitido mantener este estilo de vida en equilibrio con un entorno cambiante y exigente.

Casa a gran altura (2)

Como son estas casas

Las casas se levantan principalmente con materiales locales como troncos de árboles, lianas y fibras vegetales. No se utilizan clavos ni elementos industriales, en su lugar, las uniones se realizan mediante amarres tradicionales que requieren un conocimiento detallado del entorno y de la resistencia de cada material.

La elección del árbol o soporte es clave, ya que debe garantizar estabilidad en un ambiente constantemente húmedo e inestable. El acceso a las casas suele hacerse mediante escaleras de troncos tallados o estructuras verticales que pueden retirarse o modificarse, lo que también cumple una función de protección.

En el interior de estas casas, los espacios son reducidos y multifuncionales, destinados a actividades básicas como cocinar, dormir y convivir, siempre en estrecha relación con la selva que rodea la estructura.

Se debe tener cuenta que este desarrollo fue posible debido al aislamiento de esta tribu. El contacto del pueblo korowai con el mundo exterior fue tardío y gradual. Durante gran parte del siglo XX, vivieron en relativo aislamiento en las zonas más densas y pantanosas del sur de Papúa. A partir de finales de los años 70 y durante los 80, misioneros y antropólogos comenzaron a ingresar a su territorio, estableciendo los primeros encuentros documentados.

Temas relacionados: