El libro "La Revolución pendiente, su vigencia. Montoneros Mendoza", de Polo Martínez Agüero y Roberto Sosa, tiene prólogo de Miguel Bonasso y ya está en las librerías mendocinas.
"La Revolución pendiente", un libro de Montoneros en Mendoza
Martínez Agüero, es médico, fue ex secretario general de la Central de Trabajadores Autónomos en Mendoza y es un activo integrante de la Asamblea Popular por el Agua. Además, sin que sea parte de su currículum, es cuñado de Mario Firmenich.
En tanto Roberto Sosa fue también militante de la agrupación estudiantil ligada a Montoneros, representante del Instituto de Ciencia y Cultura para la Liberación Nacional y docente.
En un avance del libro, el portal Resumen Latinoamericano, indica que los autores definen que "nos interesa dejar claro que hay un enemigo principal que nos impone una construcción que no puede dar lugar a otra cosa que no sea su reemplazo por el sentir, la conciencia y la voluntad – en su fuerza y valores – de los trabajadores y del pueblo. Es por ello que desmenuzamos aunque de manera breve nuestra historia, la que muy pocos quieren escribir, partiendo de los inicios políticos de la institucionalidad de nuestra Patria, pasando por las luchas del Pueblo y el Antipueblo traducidas en Federalismo – Montoneras, Unitarios y Federales, Peronismo y Antiperonismo, Revolución inconclusa y Montoneros, así como en las distintas expresiones que tales confrontaciones fueron jalonando la acumulación histórica de una revolución a la que no renunciamos y que nos merecemos, tanto los argentinos como los latinoamericanos".
Además sostienen que el libro comenzó "como la idea de aporte que debía sintetizarse en un documento, frente a la realidad que día tras día recorremos en las acción todos y cada uno de nuestros militantes de la agrupación Montoneros – Mendoza.Las luchas permanentes – sin embargo – nos fueron llevando a un desarrollo más amplio y profundo desde lo histórico, lo político, lo ideológico y desde una perspectiva económica con lo cual; lo que nació como decisión del conjunto se fue transformando en una propuesta que hubo de sustentarse largamente en el presente escrito".
La Revolución pendiente se puede conseguir en las librerías mendocinas Rayuela (Garibaldi 69), García Santos Libros (San Martín 921), +BOOK (Patricias Mendocinas 923), Florencia Libros ( 2615878208), y en librerías del resto del país.
El prólogo de Bonasso
El capitalismo conduce al fin del Homo Sapiens
Por Miguel Bonasso,
No es casualidad que este libro-propuesta, escrito por militantes, esté por ser publicado en plena cuarentena y ante una pandemia que desnuda una crisis sanitaria y civilizatoria de carácter terrorífico, con todas las apariencias de ser umbral de una catástrofe humana generalizada. Pandemia, basada en una zoonosis, que como otras anteriores se vincula de manera directa con la deforestación y sus consecuencias inmediatas sobre las comunidades campesinas y de pueblos originarios, la biodiversidad, la fabricación industrial de alimentos con la consiguiente promiscuidad y expansión virológica, la extinción de especies y otras demostraciones aterradoras de un afán de lucro que está poniendo en serio riesgo la continuidad de la especie humana en el planeta.
Aunque el análisis está muy centrado en esta Argentina triste del tercer milenio, donde un 60 por ciento de niños vive debajo de la línea de la pobreza y hay hambre en un país que puede producir alimentos para 400 millones de seres humanos, es inevitable asociar este oscuro destino nacional con una decadencia absoluta de la economía-mundo, con una Tierra superexplotada, donde los polos se derriten y el poder político está en manos de fascistas degenerados como Donald Trump o Jair Bolsonaro, que siguen negando el cambio climático y patrocinando la destrucción masiva de las forestas originales, como hemos visto con los incendios forestales de la Amazonia y Oceanía.
Uno puede coincidir en todo o en parte con la propuesta revolucionaria que formulan para este desdichado país sus autores. Lo que nadie podrá negar es que son dos hombres que vienen de las luchas literalmente “a muerte” de los años setenta y han permanecido fieles a los intereses de la clase trabajadora en todos estos años de mediocracia liberal que siguieron al terrorismo de Estado, impuesto por la dictadura más devastadora de la historia.
Polo Martínez Agüero fue uno de los fundadores de Montoneros en Córdoba y participó en la famosa toma de la Calera, que fue la fe de bautismo de esa organización. Como oficial primero fue miembro de la conducción de la regional Cuyo y actualmente conduce la agrupación Montoneros-Mendoza. Es médico geriatra, ha sido Director del Hospital Geriátrico de Mendoza, Director del Servicio Coordinado de Emergencias y, en el plano del activismo social, fue Secretario General de la CTA Autónoma y un crítico implacable del modelo extractivista y de primarización de la economía, impuesto por el kirchnerismo bajo el pabellón “nacional y popular” que cubre la mercancía del shale gas y el shaleoil a explotar mediante el fracking en Vaca Muerta. Una entrega -que nada tiene que envidiarle a las de Arturo Frondizi, negociada en secreto entre el YPF “nacional y popular” y el Chevron de los Rockefeller.Con la complicidad del conjunto de la clase política, que -salvo escasas y honrosas excepciones- está corrompida a niveles que provocarían rubor en la Década Infame.
Roberto Sosa, fue militante de la UES en los setenta y también integró el Instituto de Ciencia y Cultura (ICC) de Montoneros. En tiempos más recientes fue Delegado de ATE en Mendoza e integrante del secretariado de la CTA-Autónoma de esta misma provincia.
Es decir, son hombres vinculados a la lucha revolucionaria y a la defensa de los intereses de los trabajadores, que no han claudicado en esta etapa signada por el individualismo, el pragmatismo y la compraventa de conciencias.
En la Propuesta Final, que declino formalmente de comentar, porque es un manifiesto y los manifiestos no se prologan y además no tengo credenciales orgánicas para hacerlo, han participado igualmente militantes sociales y sindicales de la citada agrupación Montoneros mendocina, vinculados a esa lucha de masas en defensa del agua que ha obtenido un gran triunfo, al lograr que permanezca la ley 7722, contra los intentos del gobernador conservador de cambiarla por otra que favorezca la megaminería y el extractivismo como Osvaldo Lucero, Facundo Gregori, Miguel Vidal y Néstor Quiroga.
Como ex diputado y ex presidente de la Comisión de Recursos Naturales, como autor de la Ley de Bosques y como impulsor de la Ley de Glaciares, que era un proyecto original de Marta Maffei vetado por Cristina Kirchner, no puedo menos que coincidir con la documentada serie de críticas y denuncias que formulan los autores, tanto al salvajismo neoliberal del cuatrienio macrista, como a las simulaciones, debilidades y concesiones del interregno “nacional y popular” de Néstor y Cristina Kirchner, que se inscribió en esa primavera presuntamente revolucionaria y liberadora de los gobiernos “progresistas”, que acabó en fracaso, frustración y ascenso de la reacción más virulenta, tanto en Argentina, como en Brasil, en Ecuador y en la propia Bolivia, aparentemente más exitosa.
Es imposible conciliar una política verdaderamente liberadora de nuestros pueblos, que asegure la soberanía alimentaria, energética y política, con modelos que tienen como eje los agrotóxicos de Monsanto o el extractivismo de la megaminería y el fraking, prohibidas en varios Estados de la propia Estados Unidos y en Europa. ¿De qué valores nacionales y populares se puede hablar en el contexto trasnacional del Plan IIRSA y en un mundo con 7200 millones de habitantes, donde 4.000 millones no tienen sus necesidades básicas satisfechas?. En un mundo donde de las 120 mil personas que fallecen cada año, 40mil perecen por hambre.
¿Este es el progreso del Tercer Milenio del que nos hablaban las historietas de los medios de comunicación en el siglo veinte? ¿Este es el triunfo al que estábamos “condenados” según cabezas prominentes como la de Eduardo Duhalde?
La concentración brutal de la riqueza que el libro describe con estadísticas impresionantes (como la posesión de tierras de los latifundistas de la Patagonia), muestran que a pesar de los avances tecnológicos la Argentina y el Mundo entero se han medievalizado en proporciones que no hubieran soñado los grandes señores feudales, que hoy resultan un piojo frente a los Bill Gates. A los siete individuos que concentran la mitad del Producto Bruto Internacional.
Frente a este resultado innegable del sistema demoliberal capitalista, que disimula bajo formas distintas el contenido viral de violencia atroz que se ejerce sobre el ser humano desde la infancia hasta la sórdida vejez acosada por la vida en la calle, el geriátrico y el coronavirus, el cuestionamiento conduce a cambiar de manera radical los parámetros políticos. Esta democracia representativa, debe ser cambiada por una democracia participativa. El tema es cómo. Los autores hablan de revolución. Palabra que no debería asustar a nadie, si la alternativa es el fascismo abierto o disfrazado.
El viejo problema es el como. El famoso “Qué hacer”, al que dedicó todo un libro Vladimir Ilich Ulianov, más conocido como Lenin.
Planteárselo siquiera en esta época frívola, de banderazos con olor a bosta de vaca o discusiones bizantinas sobre el running como derecho humano ya es un mérito que merece un prólogo. Mejor que este desde luego.
junio de 2020
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