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La relación entre el coronavirus y el cerebro

El neurocirujano Fabián Cremaschi, cuyos posteos explicativos toman cada vez más trascendencia, se refirió a los efectos del coronavirus en el cerebro

El reconocido neurocirujano mendocino Fabián Cremaschi fue consultado sobre la efectividad que tendrán las vacunas contra el coronavirus una vez que sean avaladas y comience su aplicación. La nota de radio Nihuil fue reproducida por Diario UNO y tuvo muchas lecturas. Pero el profesional se quedó con gusto a poco porque no tuvo tiempo de responder una pregunta acerca de la relación entre el cebrebro y el coronavirus. Por eso, en estos días, se explayó sobre el tema en su cuenta de Facebook, incluyendo -como ya es su costumbre- un sencillo gráfico, muy esclarecedor.

Bajo el título cerebro y coronavirus, Cremaschi desarrolla el tema con definiciones fáciles de entender sin muchos tecnicismos: "Tengan paciencia que el tema es bastante complejo así que, sin perder rigurosidad científica, simplifico muchas aristas.Desde el inicio de la pandemia se vienen reportando informes científicos del daño que produce el virus SARS-CoV-2 (responsable de la COVID-19) en el cerebro", comienza su exposición.

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Y amplía: "Al comienzo se le echó la culpa de todo a la Tormenta de Citocinas en relación a la inflamación y el sistema inmune que hablé en el reportaje. Recientemente, y gracias a la supercomputadora Summit (IBM), se ha añadido la interesante teoría de la Tormenta de Bradicinina. ¿Qué es la Bradicinina?Es un péptido (precursor de las proteínas) descubierto en Brasil en 1948, con un efecto “vasodilatador”, con la consiguiente disminución de la tensión arterial. A partir de este hallazgo se desarrollaron una serie de fármacos antihipertensivos de la familia de los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotenzina (ECA), como el famoso enalapril. La ECA, que tiene efecto vasoconstrictor (opuesto a la vasodilatación), junto con la bradicinina, son parte del sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS) que regula el sistema vascular. También se sabe que el sistema RAAS está relacionado al sistema inmune ya que la angiotensina es, también,… ¡una citosina con propiedades pro-inflamatorias!"

¿Qué tiene que ver el coronavirus con la enzima convertidora de la angiotensina (ECA)? El coronavirus entra al organismo a través de los receptores ECA2. Es como si el coronavirus fuera un ladrón con una “llave” y abre el “candado” ECA2, entrando tranquilamente. Además, de alguna forma el coronavirus hace que se “fabriquen” más receptores ECA2, permitiendo que más virus entren y así sucesivamente ¿Qué tiene que ver el coronavirus con la enzima convertidora de la angiotensina (ECA)? El coronavirus entra al organismo a través de los receptores ECA2. Es como si el coronavirus fuera un ladrón con una “llave” y abre el “candado” ECA2, entrando tranquilamente. Además, de alguna forma el coronavirus hace que se “fabriquen” más receptores ECA2, permitiendo que más virus entren y así sucesivamente

El posteo sigue así: "El virus también hace que los mecanismos reguladores de la Bradicinina se alteren y dejan de inhibirla. En este caso, los inhibidores son como un PacMan que se come a la bradicinina; si no hay Pacman, hay más bradicinina; mucho más bradicinina. Y acá viene la tormenta…Ya entraron, no solo uno sino un montón de ladrones, pero el cerebro es la caja fuerte que, a los fines prácticos, está representada por la barrera hematoencefálica (BHE). La BHE impide que sustancias tóxicas que están en la sangre (“hemato”) ingresen al cerebro (“encéfalo”).

Dijimos que la bradicinina es vasodilatadora. Al aumentar el diámetro de los vasos, la presión arterial cae y las paredes de esos vasos “se estiran” rompiendo la BHE. Al romper “la caja fuerte”, el coronavirus “roba” la salud del cerebro. No es que entren muchos coronavirus al cerebro (esto se está estudiando), sino la reacción inflamatoria producida, más las sustancias tóxicas que entran por la BHE rota, producirían las "enfermadades neurológicas" , como encefalitis, ACV, enfermedades desmielinizantes, trastornos cognitivos, y "enfermedades psiquiátricas" como psicosis.

En definitiva, son todas enfermedades del cerebro pero se han descripto también alteraciones en la médula espinal, como mielitis transversa, y en el sistema nervioso periférico, como parálisis facial, enfermedad de Guillain-Barré y la ya famosa anosmia (falta de olfato).

¡No todo junto! Además del cerebro, ya sabemos que el SARS-CoV-2 afecta otros órganos vitales como pulmones, corazón, aparato gastrointestinal y riñones. Lo bueno de estos conocimientos es que les abre paso a nuevas estrategias terapéuticas.Conclusiones prácticas, ¿qué puedo hacer yo contra la “Tormenta Perfecta”?Primero, podemos disminuir la carga viral (los “ladrones”) mediante el uso de tapaboca y distanciamiento social. Segundo, aumentar nuestras defensas, llevando una vida sana física y mentalmente para mejorar el sistema inmune. No es poco!".

Fabian Cremaschi

-El otro día, durante una entrevista en #TeDigoLoQuePienso (#RadioNihuil), @RicardoMontacuto me...

Posted by Fabian Cremaschi on Sunday, October 11, 2020