Tener un jardín verde y repleto de plantas puede resultar difícil en regiones frías. Sin embargo, existen especies trepadoras que se pueden adaptar incluso a las condiciones más hostiles. A continuación, te contamos sobre una planta que es un símbolo del otoño, crece rápido y soporta el frío.
La Parra Virgen es una trepadora conocida por sus hojas coloridas, especialmente en otoño, cuando se vuelven de tonos rojizos, anaranjados y burdeos. De hecho, es la primera planta que le da la bienvenida a la estación adoptando sus tonos tan cálidos.
Esta especie suele adherirse a las superficies con zarcillos que tienen ventosas, lo que le permite trepar por paredes, pérgolas y otros elementos verticales sin necesidad de tutor.
Cuidados básicos de la planta
Es una planta relativamente fácil de cuidar y puede sobrevivir en una variedad de climas y suelos. Según revela Verdecora, como es originaria de países con climas completamente opuestos, se puede sembrar tanto en otoño como en primavera.
Es una planta trepadora así que hay que ubicarla al pie de una pared, una reja o pérgola, ya que comenzará a crecer en forma de alfombra vertical. Otro detalles importante es ubicar la parra en zonas de semisombra o sombra total, aunque también es posible cultivarla al sol. Esto puede privarla de que logre una mayor intensidad en la coloración de sus hojas.
No necesita poda, a no ser que queramos darle alguna forma específica. Sí es importante tenerla a raya si queremos que no crezca de manera descontrolada tapando ventanas.
La frecuencia de riego de la parra virgen debe ser moderada, sobre todo en el primer año de vida. En regiones frías una vez cada cinco días está bien.
Es importante conocer sus características de cultivo y sus cuidados necesarios si quieres disfrutar de esta planta de crecimiento rápido que puede llegar a alcanzar los diez metros de altura con los cuidados necesarios.





