Una especie que puedes cultivar y cuidar en tu jardín es la crossandra (Crossandra infundibuliformis). Se trata de una especie arbustiva perteneciente a la familia de las Acantáceas, cuyo origen está en el sur de la India.
Por sus características y su resistencia, esta herbácea puede ser cultivada en el exterior o en el interior del hogar. Tiene un tamaño reducido que no suele alcanzar más de 50 cm de altura, y posee hojas de color verde oscuro y brillante, con forma elíptica y bordes ondulados. Pero el verdadero atractivo de cultivar una crossandra son sus bellas flores, que la convierten en una planta ornamental perfecta para llenar de color la casa y el jardín.
Esta planta brinda hermosas flores que tienen una forma de embudo de tamaño pequeño y son naranjas casi siempre, aunque también pueden ser de color rojo o salmón, y llegan a medir hasta seis centímetros. Aparecen desde la primavera hasta el otoño, pero pueden florecer casi todo el año si se las cuida bien.
Cuidados de la planta
Los expertos de Ecología verde revelan que esta planta necesita una humedad y calor constantes que mantengan las condiciones adecuadas para su correcto desarrollo. A continuación, te dejamos una lista de los cuidados esenciales que necesita.
La crossandra requiere mucha luz, pero no le debe dar sol directo, lo ideal es un sitio con semisombra. Cuando se encuentra cultivada bajo los rayos directos del sol se marchita, sobre todo si tiene flores. Le va bien en un ambiente con una temperatura templada, ya que no soporta el frío extremo ni las heladas.
¿La crossandra es de sol o sombra? la respuesta a esta pregunta es compleja puesto que es una planta versátil, ya que puede estar en el jardín o adentro de casa como planta de interior. En caso de cultivarla en el hogar, es importante buscar un lugar donde reciba luz a través de la ventana.
En lo que respecta al riego, no hay que sobrepasarse con el agua para hidratar esta planta, ya que no tolera el exceso de líquido. Con tan solo un poco que te excedas en el agua, sobre todo en la época de invierno, la planta se arruinará sin posibilidad de que la puedas recuperar. Lo ideal es aplicar agua una o dos veces por semana en interiores, y aumentar la frecuencia en verano.





