La palmera de salón o pacaya (Chamaedorea elegans), es una de las plantas de interior más hermosas y es apta para mascotas. Tiene esbeltas hojas pinnadas que realzan de forma exquisita cualquier estancia o rincón. Es muy fácil de cuidar y mantener incluso para principiantes.
Puede llegar a los dos metros de altura, pero tarda mucho tiempo en alcanzar esa dimensión debido a su lento crecimiento. Si tu objetivo es disfrutar de una planta frondosa desde el primer momento, lo más recomendable es elegir en el vivero una variedad que ya tenga un tamaño considerable y una buena cantidad de hojas.
En este artículo, exploramos una guía de cuidados con toda la información que necesitas para mantenerla sana y preciosa.
Cuidados de la palmera de salón
Desde Picture This, afirman que la pacaya no es una planta excesivamente exigente con la luz. Puede sobrevivir en entornos pocos luminosos del hogar, pero crecerá más y mejor cuanta más luz reciba. Eso sí, es importante evitar que le dé el sol directo ya que si no sus hojas adquirirán una tonalidad amarillenta.
La palmera de salón requiere riegos ligeros. En primavera-verano un riego semanal, mientras que en invierno hay que reducir la frecuencia a solo una vez cada 12 a 15 días. Como es originaria de ambientes tropicales, lo ideal es pulverizar la planta durante la temporada de crecimiento, para replicar su entorno natural.
Por último, si quieres que esta planta mantenga un follaje exuberante, fertiliza con un abono balanceado una vez al mes durante la primavera y el verano. Teniendo en cuenta esos detalles, la palmera de salón realzará cualquier ambiente del hogar.





