“Analuz lo logró y le dan el alta médica. Dios es grande y ella gigante. La recibiremos con una fiesta este sábado a las 18. Quien quiera y pueda ir, les pedimos globos, carteles y algo para compartir”, dijo en sus redes sociales Giuliana Pippia, una de las hermanas de la niña a la que un portón se le cayó encima el 23 de enero, durante una tormenta de granizo en Junín.
El encuentro será en 9 de julio y La Posta del barrio Solares, en La Colonia, Junín.
Durante todo un mes, Analuz estuvo internada en el Hospital Notti con respirador artificial y riesgo de muerte. La mayoría de su estadía fue en Terapia Intensiva debido a un cuadro muy grave: politraumatismos, traumatismo encéfalo craneano grave y fractura de macizo facial, por lo que se encontraba en coma inducido.
La niña perdió sus dientes y su nariz quedó dañada y a la espera de otra cirugía para reconstruir.
Sin embargo, poco a poco la chiquita, que tiene Síndrome de Down, fue dando señales de mejoría. Le redujeron la sedación, le quitaron la sonda y pasó a sala común la semana pasada.
"Radiante y con ganas de disfrutar la vida"
Abril, otra de sus hermanas, también dejó en sus redes una reflexión en este momento de tanta alegría y felicidad, según dijo.
“Gracias a los que acompañaron con oraciones y buenas energías: fueron de gran ayuda”, sostuvo, para manifestar que Analuz, que tiene 10 años, “está más viva que nunca, radiante y con ganas de seguir disfrutando la vida”.
“Su sonrisa intacta, su cara pícara y sus ojos de luz me llenan de amor. Una vez más logró salir victoriosa, ella es mi mayor regalo”, reflexionó.
“Gracias por existir y por enseñarnos a vivir, a luchar, a salir adelante. Sos inmensa, admirable, no me alcanzan las palabras, te amo con mi alma y es una gran bendición ser tu hermana mayor”, expresó Abril con un video y fotos de la niña rezando en el patio del Notti.
Desde el momento del hecho, el pronóstico de la menor era reservado. Sin embargo, pudo sobrellevar una primera y compleja cirugía luego del difícil cuadro.
Luego comenzaron a reducir la sedación (recibía 9 sedaciones diferentes) que fueron disminuyendo poco a poco para evitar que sufra de abstinencia en el hospital.
Más allá del alta, Analuz tendrá un largo proceso por delante: deberá atravesar una cirugía en su lengua y paladar, ya que, debido a la hipotonía muscular, el músculo de su lengua se atrofió y su paladar está hundido.
Analuz debía empezar 6º año en la Escuela N° 1-063 María Magdalena Tissera de Guevara, donde se la integraría. Y todo parece indicar que pronto estará en la escuela.






