Una espeluznante foto de una hiena parda merodeando las ruinas de un pueblo minero abandonado en Namibia se alzó con el premio Wildlife Photographer of the Year de este año. La imagen, obra del fotógrafo Wim Van den Heever, muestra al animal frente a un edificio desierto con un brillo casi sobrenatural, una captura que le llevó años de paciencia y dedicación.
La escena ganadora lleva por título "Visitante de la ciudad fantasma". El protagonista es el tipo de hiena más raro del mundo, la hiena parda, en el pueblo fantasma de Kolmanskop. Para lograr esta imagen, el fotógrafo instaló cámaras trampa después de descubrir huellas de estos animales en la zona hace casi una década. La naturaleza del lugar le dio un marco único a la composición.
Una década de paciencia para una foto soñada
Van den Heever contó que intentó fotografiarlas durante varias temporadas desde edificios cercanos al amanecer y al atardecer, pero no tuvo éxito. "Finalmente, recurrí a las cámaras trampa, posicionándolas cuidadosamente por donde las hienas podrían pasar", explicó. Su perseverancia finalmente dio sus frutos cuando consiguió la foto que siempre imaginó: "una hiena parda deambulando por las ruinas silenciosas".
Las hienas pardas, también conocidas como lobos de playa, tienen un pelaje marrón desgreñado y orejas puntiagudas. Su población mundial es muy baja, se estima que quedan unos 4.000 ejemplares que viven principalmente en las regiones áridas de Namibia, Botsuana y partes de Sudáfrica. El ganador del certamen logró retratar a uno de estos esquivos animales.
Estos animales atraviesan Kolmanskop en sus viajes para cazar crías de lobos marinos o buscar carroña en la costa del desierto de Namib. "Durante años, noté huellas y excrementos de hienas pardas en el pueblo fantasma y supe que deambulaban por sus calles espeluznantes y llenas de arena", dijo van den Heever. El premio corona el sueño de capturar a uno de estos animales en ese lugar tan inquietante.
Kathy Moran, presidenta del jurado del concurso, destacó el poder de la imagen. "Te da una sensación de escalofrío solo con mirar esta imagen y sabes que estás en el reino de esta hiena", comentó sobre la foto. La obra también obtuvo el primer lugar en la categoría de Vida Silvestre Urbana.
Otras imágenes que impactaron al jurado
El certamen, organizado por el Museo de Historia Natural de Londres, celebra su 61ª edición y este año rompió su récord de participación con 60.636 propuestas de 113 países, lo que hace aún más meritorio el trabajo del ganador.
Una foto que también llamó la atención fue la de Dennis Stogsdill, quien capturó a un caracal cazando un flamenco menor en el Parque Nacional del Serengeti. "La historia de esta imagen es de suerte no planificada", admitió el fotógrafo. Ver a un caracal, que es principalmente nocturno, cazando a plena luz del día es un hecho extremadamente raro.
Por su parte, Qingrong Yang se llevó el premio en la categoría de Aves con una captura de perfecta sincronización. Su imagen muestra a un pez señora arrebatándole su presa a una garceta pequeña en el lago Yundang, un ecosistema en China que fue recuperado de la contaminación. Una prueba del poder de la naturaleza para regenerarse.






