Moisés es conocido principalmente como el profeta y legislador que liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto, los guio por el desierto hacia la Tierra Prometida y recibió los Diez Mandamientos de Dios, los cuales sentaron las bases de la ley judía. Hoy, 4 de septiembre de 2025, se celebra el Día de San Moisés, entre otros nombres.
La historia de este hombre está marcada por grandes eventos importantes, lo que ha llevado a nada menos que ser una figura central en los textos de La Biblia.
La historia de San Moisés
Moisés fue encontrado siendo un bebé flotando en una cesta sobre el río Nilo, y fue adoptado y criado en la corte del faraón de Egipto. Mientras pastoreaba ovejas, tuvo un encuentro divino cuando Dios se le apareció en una zarza ardiente, en la que le encomendó liberar al pueblo hebreo de la esclavitud.
De esta manera, Moisés se presentó ante el faraón para exigir la libertad de su pueblo, pero el rey se negó. Ante esta negativa, Dios envió diez plagas sobre Egipto, obligando a la máxima autoridad a dejar partir a los hebreos.
Moisés guio a su pueblo a la Tierra Prometida, aunque tuvo que lidiar con el arrepentimiento de la decisión del faraón, quien envió a un ejército a perseguirlo.
Invocado por Dios, Moisés abrió el mar Rojo con la palma de su mano, en un acto del que pudo librarse de los mencionados. Como si fuera poco, en la península del Sinaí, en una gran montaña, vieron cómo Dios promulgaba los Diez Mandamientos.
Finalmente, y según cuenta la tradición, Moisés moriría a los pocos días de llegar con los israelíes al ya mencionado paraíso. Sin embargo, su acción de liberación y su legado se mantienen hasta el día de hoy.
Los diez mandamientos recibidos por Moisés
- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- No tomarás el Nombre de Dios en vano.
- Santificarás las fiestas: (o "Acuérdate de santificar el día de reposo").
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás adulterio: (o actos impuros).
- No robarás.
- No darás falso testimonio ni mentirás.
- No codiciarás la casa (o mujer) de tu prójimo.
- No codiciarás sus bienes: (o "ninguna cosa ajena").






