Muchas personas suelen decir "estuve todo el día corriendo". Esto para el godoicruceño Maximiliano Lemoli es literal y una constante y parte de su elección e historia de vida. No solo toma a la actividad pedestre como deporte, sino como un estilo de vida y antídoto contra el dolor.

Maximiliano Lemoli es más conocido en su entorno como Cocho, y a los 31 años el dolor lo golpeó de la más dura y peor forma. Un accidente de tránsito le quitó la vida su compañera y madre de sus dos hijos. Pero el fuego interno de este laburante con alma de campeón cocinó la tristeza y la transformó -sin querer- en nutriente para encarar una nueva vida, tanto en lo familiar como en lo deportivo.

A pocos meses de la partida de su esposa Antonella, con el corazón destrozado por la pena, se disputaba una carrera para la que se había estado entrenando, pero lejos de su mente estaba participar en ella. Sin embargo, por consejo de los profesores que lo preparaban, decidió a duras penas correr. Y allí, pisando recuerdos y mirando a la meta como al propio futuro, devoró kilómetros y hasta ganó la prueba -una media maratón- en Uspallata.

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Fui, desarmado como estaba, corrí y gané. Eso fue algo que me dijo que tenía que seguir por ahí, que ese era el camino. No sé si fue ella, pero a partir de ese momento me dediqué más y más”, confesó Maximiliano recordando, hoy a sus 33 años, el triunfo que fue un quiebre en su vida.

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Correr para escapar del dolor

"El dolor que se siente al perder a quien es el amor de tu vida es irreparable, pero me vi obligado a salir cada mañana a encarar la vida. En eso me ayudaron los chicos, ya que no podía darme el lujo de quedarme tirado a llorar mi pena por sus necesidades. De repente fui papá y mamá al mismo tiempo", explicó Cocho sobre el momento más doloroso de su vida, y que lo empujó a cambiar de vida.

"Salir a correr cada día me ayuda a muchas cosas. Es tener que mirar adelante, y además despejar mi mente de lo negativo. Cuando corro sólo pienso en los chicos, en qué estarán haciendo y cómo estarán, y así van pasando los kilómetros. Elegí correr maratón o media maratón, para salir a la ruta, a la calle, ya que en una pista me hubiese vuelto loco. Cada zancada es pisar lo que quiero olvidar y me causa dolor", explicó Lemoli sobre la elección de su actividad.

Su compañera de trabajo en la Municipalidad de Godoy Cruz, Jorgelina Coqui Gómez, le hizo una emotiva nota para el departamento de prensa, y Cocho cuenta: "Los compañeros del trabajo tienen mucho que ver en mi preparación para competir y en mejorar mi estado anímico. A Coqui le conté que no me puedo dar el lujo de quedarme en cama hasta las 10 o dedicarme a tomar alcohol o salir a bailar. A pesar de que tengo 33 años, mi vida ahora son mis hijos, debo darles un ejemplo a seguir, y con ellos he logrado una conexión especial luego de la muerte de su mamá. Nos apoyamos unos a otros los tres. María Paz tiene ocho años, pero asumió el rol protectora de su mamá, y parece una adolescente de 15 o 16 por su madurez".

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Meterse de lleno en la alta competencia

Pero no sólo estaba el trabajo en la Municipalidad de Godoy Cruz y el atletismo en la vida de Cocho, sino también la crianza en solitario de sus dos pequeños hijos, que hoy tienen cinco y ocho años.

Todos los días se levanta a la madrugada -cuatro de la mañana- para su primer turno de entrenamiento. Posteriormente lleva a sus hijos María Paz, de ocho años y Merlín (5) a la escuela, y vuelve corriendo, para completar sus ejercicios aeróbicos matutinos.

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Maximiliano posando junto a sus hijos María Paz y Merlín.

Maximiliano posando junto a sus hijos María Paz y Merlín.

Luego de todo eso, recién comienza su jornada laboral en la Municipalidad de Godoy Cruz. De lunes a domingo completa entre 150 y 180 kilómetros de running. Además hace complemento de pesas en un gimnasio tres veces en la semana.

"Más allá de buscar un logro deportivo, lo que busco con esta elección de vida, es que, tanto ellos como yo, tengamos un hábito de vida y de enfrentar el día a día contra todo obstáculo. Juro que hay días en que no tengo ganas de nada. Hay veces que viene mi hija y me dice que extraña a su mamá. Eso me parte en dos. Pero igual tengo que seguir cocinando, llevándolos a la escuela y yendo a entrenar. No tengo otra opción, hay que seguir", destacó Maximiliano.

Como resultado de ese punto de inflexión, Lemoli intensificó y mejoró cualitativamente sus entrenamiento, ajustando la alimentación, y sumando el apoyo de psicólogos deportivos.

Con la guía de la profesora Nené Distefani, de CAVEM, decidió que no quería correr más en pista. Su horizonte eran las maratones (42 km), un desafío más ambicioso, que requería más preparación.

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Lemoli trabaja desde hace más de 10 años en la Municipalidad de Godoy Cruz, quien le está dando todo el apoyo necesario para el crecimiento deportivo.

Lemoli trabaja desde hace más de 10 años en la Municipalidad de Godoy Cruz, quien le está dando todo el apoyo necesario para el crecimiento deportivo.

Allí empezó su participación en distintas competencias y distancias. Este año, en abril, compitió en la maratón de Mar del Plata (42 km), donde se ubicó entre los primeros 45 de más de 7 mil corredores y que le valió la clasificación e invitación para la New Balance.

En mayo, en el Trail Running Mendoza Deportiva de Uspallata (30 km), a más de 2 mil metros sobre el nivel de mar, se subió al segundo escalón del podio e hizo su mejor tiempo hasta el momento: 2 horas y 57 minutos.

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Correr lo ayuda a Cocho a poner distancia del doloroso recuerdo de su esposa fallecida trágicamente en un accidente vial.

Correr lo ayuda a Cocho a poner distancia del doloroso recuerdo de su esposa fallecida trágicamente en un accidente vial.

"Quiero agradecer a mis sponsors, con los cuales no podría entrenar ni crecer dentro de este deporte. En primer lugar a la Municipalidad de Godoy Cruz, y allí a Diego Coronel, el secretario de Obras, y Diego Gutiérrez, que es el director de espacios Públicos, al Departamento de Prensa, en especial Coqui Gómez y Diego Tinnirello. También me apoyan las empresas Muscle World, que me provee los suplementos deportivos; la casa de indumentaria Futbolero, Vía Roma Joyería y el periodista Daniel Yúdica". Gracias a ellos estoy planeando lanzarme a competir al exterior", finalizó el deportista y padre ejemplar.

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