Historia argentina

La frase que muchos argentinos usan y que la puso de moda Perón

Juan Domingo Perón, dejó una huella profunda en la historia argentina, y su legado sigue presente en el debate público y en frases que aún se repiten.

Juan Domingo Perón fue una de las figuras más influyentes y polémicas de la historia argentina. Militar de carrera, político y tres veces presidente de la Nación, Perón dejó una huella profunda en la vida política, social y económica del país. Muchas de sus frases utilizadas en sus discursos siguen siendo utilizadas.

A lo largo de las décadas, su legado sigue generando debate, pero nadie duda de su impacto. Te contamos sobre la frase que puso de moda y que muchos siguen utilizando.

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La frase que muchos argentinos usan y que la puso de moda Perón

La frase "La víscera más sensible del ser humano es el bolsillo" o "el órgano más sensible del hombre es la billetera" es una expresión con la que Juan Domingo Perón quería decir que las personas reaccionan más rápido y con mayor intensidad cuando se ven afectadas en lo económico, más que por ideas o ideales.

Es una frase muy citada en Argentina, sobre todo en contextos de crisis económica o decisiones políticas que impactan en el poder adquisitivo. Se volvió popular porque resume con claridad y un toque de picardía algo que muchos sienten: cuando el bolsillo duele, todo lo demás pasa a segundo plano.

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Frases que trascendieron los discursos y se instalaron en el lenguaje popular.

Frases que trascendieron los discursos y se instalaron en el lenguaje popular.

Perón y el órgano más sensible

En concreto, en enero de 1946, el entonces candidato a pre­sidente Perón popularizó esta frase en un discurso de campaña en el norte de la provincia de Santa Fe: Somos enemigos de los egoístas, capaces de ser indiferentes a la miseria sin que se les conduela el corazón, porque la única víscera sensible que tienen es el bolsillo”.

Aunque es una frase política, se utiliza en la vida diaria para decir que cuando a alguien le afecta en lo económico, “se enoja” o “reacciona” más que por cualquier otro motivo. La frase inspiró a muchos escritores y pensadores a reflexionar sobre el poder del dinero en la conducta humana y en la política, convirtiéndose en un símbolo del realismo político argentino.