Diario Uno Sociedad España
Viral

La foto que duele: la imagen de una niña en medio de un desalojo

La imagen se tomó durante un desalojo de una vivienda perteneciente a un banco. La historia de una foto que se volvió viral

Por UNO

La foto de una niña que mira sorprendida a un grupo de policías impactó a miles de personas. La situación se dio de esta manera: La pequeña se encuentra en su casa. O en la que era su hogar porque su madre no ha podido pagar el alquiler. Hasta allí llegó la Policía con una orden judicial y un cerrajero para desalojarlos y cambiar la cerradura. Ella no entiende y los mira sin saber quiénes son y el impacto que tendrán en su vida.

La imagen fue tomada en la ciudad española de Alicante este último martes. En la casa se encontraba la madre (20), la pequeña de dos años y su hermanita de tres.

Según lo que se sabe de la historia, la familia llegó al lugar hace un año y medio. En la casa no vivía nadie, ni tampoco era de nadie. O sí, en realidad era de un banco. Es una imagen que en España se ha repetido innumerables veces. Una familia que no puede seguir pagando su casa y el banco, que sin contemplaciones, se la deja. Sin dueño físico, y sin señales de que alguien viviera allí, el lugar se convirtió en el hogar de esta madre y sus dos hijas durante año y medio.

“De momento me iré a casa de mi madre”, dijo la joven desahuciada, Jennifer, "hasta que me concedan un alquiler social, porque no me niego a pagar, pero tiene que ser una cantidad justa". Unos amigos la ayudaron a sacar sus cosas guardadas en bolsas.

La joven explicó que cobra una renta activa de inserción de 451,92 euros al mes, y que hace un año y medio que solicitó poder acceder a un piso de alquiler social. Su abogado asegura que Jennifer cumplía todos los requisitos para acogerse a la nueva ley del Gobierno, que paraliza los desahucios sobrevenidos a causa de la pandemia, pero no ha llegado a tiempo.

Más allá de la situación de la joven y de los comentarios a favor y en contra en las redes sociales, donde la foto se viralizó, hay una cosa que es cierta. Este mundo dejó otra vez a dos niñas sin hogar. Y eso duele.

Temas relacionados: