Una estación de metro no son solo lugares de paso. En muchos países del mundo, sobre todo en Europa, se han convertido en verdaderas joyas arquitectónicas que combinan arte, historia y tecnología. Desde París, hasta Londres, muchas de estas terminales sorprenden a los viajeros con su diseño majestuoso y su valor cultural.
En esta sección hablaremos sobre la Estación Central de Estocolmo, conocida como Stockholms C, una de las más imponentes de Europa. Se ubica en el corazón de la capital sueca, en el distrito de Norrmalm en Vasagatan/Central Plan.
Recibe más de 200.000 pasajeros diarios, así que es la terminal más transitada del país. No solo conecta a millones de personas cada año, sino que también se destaca por su elegancia y belleza artística.
Curiosidades de la estación de tren
La estación fue inaugurada en 1871, diseñada por el arquitecto Adolf W. Edelsvärd, con una fachada de estilo neorrenacentista que en la actualidad se conserva. A pesar de que ha sufrido varias remodelaciones a lo largo de los años, mantiene su carácter histórico y lo combina con detalles modernos que la vuelven una terminal visualmente impactante.
Tiene techos altos, luminarias clásicas y detalles ornamentales le dan un aire de galería de arte. Además, cuenta con murales, esculturas y exposiciones temporales que sorprenden a los pasajeros.
En más de 90 de las 100 estaciones tienen obras de arte de más de 150 artistas, distribuidas por los 110 kilómetros de la red, repartidos entre 3 líneas. Es por esto que el metro de Estocolmo suele recibir el nombre de "la galería de arte más larga del mundo".
Una de las curiosidades que llama la atención de los turistas que llegan a la estación, es que alberga una capilla ecuménica, un lugar de silencio en medio del bullicio urbano.
En fin, la Estación Central de Estocolmo no es solo un punto de conexión para los usuarios. En realidad resulta una experiencia cultural que deslumbra a quienes la visitan. En Europa, incluso un viaje en tren puede comenzar en una obra de arte.



