Ciencia

Jurassic Park nos engañó: los tiranosaurios corrían como pollos

Un estudio reciente determinó que el gran depredador caminaba sobre sus dedos, como un pollo, algo muy diferente a lo que se vio en Jurassic Park

La imagen cinematográfica de Jurassic Park presentó a un depredador imponente que hacía temblar el suelo con pisadas pesadas, pero la realidad técnica parece ser distinta. Un grupo de científicos publicó recientemente una investigación en la revista Royal Society Open Science que cambia la percepción sobre el movimiento del tiranosaurio. Los datos obtenidos tras analizar huellas fosilizadas y esqueletos de diversos tamaños sugieren que este animal no apoyaba el talón al desplazarse. Por el contrario, su andar recordaba al de un pollo de ocho toneladas que se mueve por un corral de forma ágil.

El análisis de cuatro especímenes diferentes permitió a los expertos reconstruir de forma matemática la marcha de la especie. La evidencia física indica que este dinosaurio utilizaba las puntas de sus pies para reducir el contacto con la superficie. Esta característica biomecánica resultaba fundamental para que un animal de diez toneladas pudiera alcanzar el equilibrio y la agilidad necesarios durante la caza de sus presas en el Cretácico superior, marcando una clara diferencia con las representaciones previas.

La conexión biológica entre el tiranosaurio y las aves

La investigación resalta que el sistema de locomoción del tiranosaurio guarda una relación directa con sus parientes vivos más cercanos: las aves terrestres. El uso de zancadas rápidas sobre los dedos permitió que estos ejemplares lograran desplazamientos efectivos a pesar de su enorme masa corporal. Los especialistas externos al estudio coinciden en que este hallazgo suma una nueva característica aviar a la lista de rasgos ya conocidos, como la presencia de plumas o la forma de ciertos huesos del torso.

tiranosaurio velocidad
El estudio investigó a fondo el movimiento del tiranosaurio.

El estudio investigó a fondo el movimiento del tiranosaurio.

La velocidad variaba de manera notable según la etapa de crecimiento del animal. Un ejemplar joven y de menor tamaño alcanzaba los 37 pies por segundo, una marca que superaba con creces la capacidad de los adultos. Los individuos maduros, que llegaban a medir unos 40 pies de largo, se desplazaban a unos 20 pies por segundo. Esta diferencia de ritmo sugiere que los padres no podían seguir fácilmente el paso de sus crías más activas durante las jornadas de movimiento por el territorio.

Diferencias de caza según la edad del dinosaurio

El desarrollo físico del animal también influyó en sus hábitos alimenticios y en el tipo de presas que buscaba. Estudios complementarios indican que alcanzar la madurez les tomaba cerca de 40 años, un periodo mucho más extenso de lo que se estimaba anteriormente. Durante su juventud, la agilidad les permitía perseguir presas pequeñas y veloces, mientras que al envejecer y volverse más lentos, optaban por capturar herbívoros de gran tamaño y movimientos pesados.

El descubrimiento del andar de puntillas ofrece una perspectiva nueva sobre la vida cotidiana de estos reptiles extintos. La conexión evolutiva resulta evidente al observar cómo el tiranosaurio compartía mecanismos de desplazamiento con especies menores de la actualidad. Comprender estos patrones del pasado ayuda a los expertos a descifrar la historia de la vida en la Tierra y el origen de las estructuras biológicas que persisten en la fauna moderna.

Así corría el tiranosaurio en Jurassic Park

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