Septiembre llegó para los trabajadores de la comuna de la Ciudad de Mendoza con buenas noticias, ya que un grupo de ellos dio un paso adelante y se incorporó al mundo laboral, logrando este miércoles su nombramiento al equipo de Seguridad Ciudadana. Uno de ellos es Jorge Cáseres, que ya comenzará con mucho orgullo sus funciones como servidor público como preventor. Once mujeres y nueve varones completaron el curso donde se presentaron 1.800 aspirantes.
Este miércoles se realizó un acto en la intersección de 9 de Julio y Virgen del Carmen de Cuyo, encabezado por el intendente Ulpiano Suarez, que estuvo acompañado por la presidenta del Honorable Consejo Deliberante, Beatriz Martínez; la secretaria de Gestión Pública, Erica Rojas; y el secretario de Seguridad Ciudadana, Mario Campos; entre otros funcionarios.
Nada fácil fue para Jorge, de 31 años superar las distintas pruebas en las sucesivas etapas del curso para los aspirantes que tienen luego como función cuidar el patrimonio de la municipalidad, como plazas, museos o los edificios de las delegaciones en los distritos y patrullar las calles.
"Me enteré de esta posibilidad a través de un grupo de WhatsApp, y no lo dudé, me dije "me inscribo". No tenía trabajo fijo, y estaba haciendo changas de pintura en obras; con eso me mantenía", comentó Cáseres respecto a su ingreso al cuerpo de preventores capitalinos.
"Esto es importante para mi, ya que me da una tranquilidad tener un trabajo estable. Esto ayuda mucho también para crecer como persona y formarnos. Es un desafío, más que nada. Se conoce mucha gente y se aprenden nuevos valores; se crece", agregó el flamante preventor, que vive en el barrio Cano.
"El curso fue durísimo, éramos 1.800 inscriptos, de ahí quedamos como 300 para rendir el examen teórico, que fue el primero. De ahí fuimos pasando varias etapas. Fue arduo, se hizo pesado", contó Jorge sobre el proceso que debió pasar para llegar a ser nombrado, que duró poco más de un mes, ya que las inscripciones fueron en junio, el cursado en julio, y el nombramiento el primer día de septiembre.
Finalmente Cáseres explicó que "lo más exigente del curso fue la parte física, ahí quedó mucha gente afuera. Luego vino otra etapa dura, que fue el examen teórico, donde pudimos quedar sólo 50 aspirantes, para llegar al final 20 como preventores", concluyó el servidor público capitalino.





