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Japón desafía a China con la construcción 2 buques de guerra de última generación con un sistema antimisiles

Estos dos buques no son solo futuros cascos en el agua. Son la expresión de un Japón que se adapta a un mundo más incierto

La tierra del Sol Naciente, Japón, vuelve a mirar al mar con determinación. En un contexto regional cada vez más tenso, el país anunció la construcción de dos nuevos buques de guerra equipados con el sistema Aegis de defensa antimisiles.

La creación de estos barcos no es solo una decisión técnica ni un simple recambio de material militar, es parte de una reconfiguración profunda de su estrategia defensiva, tras abandonar el programa terrestre Aegis Ashore. Te contamos sobre estos buques de Japón.

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Japón desafía a China con la construcción 2 buques de guerra de última generación con un sistema antimisiles

Durante años, Japón había apostado por instalar sistemas Aegis en tierra firme para reforzar su escudo antimisiles, especialmente frente a las amenazas provenientes de Corea del Norte. Sin embargo, el proyecto generó resistencia interna por el riesgo que implicaba para las comunidades cercanas y por los costos crecientes. La solución fue mirar nuevamente al mar, con nuevos buques.

Según Galaxia Militar, los nuevos buques estarán diseñados específicamente para la defensa antimisiles balísticos. A diferencia de los destructores actuales, estos barcos funcionarán casi como plataformas móviles de defensa, capaces de desplegarse según la amenaza y de integrarse con sistemas estadounidenses. El corazón de esa capacidad es el sistema Aegis, una red avanzada de radares y misiles que permite detectar, rastrear e interceptar proyectiles en pleno vuelo.

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La importancia de estos buques para Japón

La elección no es casual. En el noreste asiático, el entorno de seguridad se volvió más complejo. Corea del Norte continúa desarrollando misiles cada vez más sofisticados, mientras China expande su poder naval y tecnológico. En ese escenario, Japón busca reforzar su defensa sin romper del todo con su tradición pacifista, apostando por capacidades defensivas más que ofensivas.

Estos buques también reflejan un cambio más amplio. Japón está dejando atrás una defensa estática y territorial para adoptar una lógica más dinámica. Al estar en el mar, las plataformas Aegis pueden adaptarse, desplazarse y responder con mayor rapidez, reduciendo la vulnerabilidad que implica una instalación fija. Además, fortalecen la interoperabilidad con Estados Unidos, un pilar central de la seguridad japonesa.

Más allá de los misiles y los radares, la decisión tiene un fuerte peso simbólico. Japón muestra que está dispuesto a invertir, modernizar y asumir un rol más activo en su propia defensa, sin abandonar del todo los límites que impone su Constitución. No es un giro abrupto, sino un ajuste gradual, calculado y coherente con un entorno regional que ya no ofrece márgenes para la pasividad. Estos buques tienen entregas previstas para 2028 y 2029.

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