La futura esposa le comentó al diario del Valle de Uco que Álvaro un día le dijo que ya tenía pasaje para volver a verla.
“En ese viaje yo conocí a su madre y ellos a mis padres; y después me tocó a mí, fui yo a su casa –en agosto del 2019- unos 20 días, ahí nos comprometimos en Venecia”.
Y como ya los planes marchaban para que unirse en matrimonio, Gisela decidió renunciar a su trabajo, y Alvaro eligió viajar a fines de febrero de Italia a buscarla para irse juntos y comenzar una nueva vida, pero la pandemia y cuarentena truncaron los planes iniciales. Sin embargo como dice el dicho, “no hay nada que el amor pueda impedir”, tras hacer varias peripecias “nos casamos acá con pandemia y todo” expresó alegre la joven.
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“Para poder casarnos tuvimos que explicar la situación en particular de que yo renuncié a mi trabajo y de que tenemos nuestra casa allá, porque yo como no soy ciudadana no puedo ingresar a Italia por ahora, hasta nuevo aviso, entonces la gente del Registro Civil nos autorizó a casarnos pero con estricto protocolo, por supuesto. Mis padres de testigos y solamente pudo ingresar un fotógrafo. El resto de los amigos y familiares pudieron ver la transmisión en vivo por Facebook” dijo la novia. “Para poder casarnos tuvimos que explicar la situación en particular de que yo renuncié a mi trabajo y de que tenemos nuestra casa allá, porque yo como no soy ciudadana no puedo ingresar a Italia por ahora, hasta nuevo aviso, entonces la gente del Registro Civil nos autorizó a casarnos pero con estricto protocolo, por supuesto. Mis padres de testigos y solamente pudo ingresar un fotógrafo. El resto de los amigos y familiares pudieron ver la transmisión en vivo por Facebook” dijo la novia.
Y para concluir esta hermosa historia de amor, destacó: “Apenas podamos nos iremos a casa”.