Ignacio Lucero (45) no se rinde. El andinista mendocino sufrió un ACV (Accidente Cerebro Vascular) en el 2011 en el Himalaya y el 9 de junio volverá a realizar el desafío. Nacho le contó a Diario UNO cómo fue su recuperación y en qué medida su perro Oro colaboró para que haya recuperado el habla y volviera a caminar.
"Nos vamos a ir al Himalaya el 11 de junio. Tengo un nuevo desafío. Autoridades de la medicina me dijeron que era imposible y que no debería hacerlo. Después de un ACV y de un infarto viene la depresión y generalmente no se vuelve a tener un corazón eficiente y un cerebro competente", dijo el hombre nacido en Godoy Cruz.
Lucero dio detalles de cómo fue su rehabilitación, se refirió a la gente que lo ayudó y relató cómo es el día a día junto a su perro Oro, con el que realizó dos cumbres después del infarto.
"Fue un proceso muy grande, muy largo en el que el hilo conductor de mi rehabilitación es una base lúdica, donde genero redes neuronales y utilizo entrenamientos de montaña para la cabeza y el corazón", señaló Ignacio, quien fue operado en Katmandú cuatro días después del infarto (llevaba 39 cumbres cuando se enfermó) y le colocaron un stent.
Estuvo 24 días internado en Nepal hasta que regresó a Mendoza.
Lucero, quien salía del gimnasio cuando accedió a la entrevista, señaló que "en el 2011 me dio un infarto masivo y después tuve un ACV. Fue en el cerro Manaslu (a 7.400 metros de altura), del Himalaya. Le llaman La Montaña del Espíritu".
Luego tocó un tema espinoso al dar las razones por las que sufrió el problema de salud. "Es una patología que sufren los deportistas de alto rendimiento por fatiga. No descansé como debía hacerlo y produje eso. Pero eso ya pasó, me demandó mucho tiempo de rehabilitación y recuperación".
Tuvo mucha ayuda para salir adelante. "Me ayudó mucha gente anónima y tuve la suerte de tener una obra social exquisita (Damsu)", dijo al recordar el complicado episodio que vivió cuando tenía 38 años.
"Tuve 11 personas al lado mío y una Universidad que estuvo presente", admitió.
Montañista desde la cuna
"Soy montañista desde siempre, desde los 13 años, es mi modo de vivir y de sustentarme. Soy profesor de Literatura, me falta una materia para recibirme y soy reemplazante", exteriorizó.
"Tengo una empresa llamada Andes & More y soy guía de montaña, he vuelto a guiar hacia la cumbre. Empecé a trabajar con un perro, que es Oro. Es mi perro de asistencia y el único habilitado para trabajar en el Aconcagua: lleva 5 expediciones a ese cerro e hizo dos cumbres", señaló.




