En el nordeste de Brasil existe un pequeño pueblo que sorprende por su nombre y costumbres argentas. Se llama Buenos Aires, tiene unos 13.000 habitantes y está ubicado en el estado de Pernambuco, a 4.722 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires en Argentina.
Increíble pueblo en Brasil: se llama Buenos Aires, tiene un Boca Juniors e hinchada argentina para el Mundial
El pueblo está en el estado de Pernambuco, a 4.722 kilómetros de la capital argentina. Tiene apenas 13.000 habitantes, tradición azucarera y una inesperada pasión
La localidad, situada a 79 kilómetros de Recife, mantiene desde hace décadas una identidad particular: combina la tradición cultural del interior pernambucano con una curiosa admiración por Argentina y su fútbol.
El origen del nombre del pueblo tiene distintas versiones. Una de las más repetidas sostiene que originalmente el lugar se llamaba Jacú, por un ave negra que abundaba en la región. Otra teoría remonta la historia a fines del siglo XVIII, cuando funcionaba allí un ingenio azucarero.
Según ese relato, el propietario llevó a un sacerdote para atender espiritualmente a trabajadores y esclavizados de la zona. El cura, que conocía la capital argentina, habría dicho al llegar que el aire del lugar le recordaba a Buenos Aires. Desde entonces, el sitio adoptó ese nombre.
Con el paso de los años, el pequeño asentamiento fue creciendo. En 1920 obtuvo reconocimiento como distrito, en 1928 alcanzó el estatus de villa y finalmente, en 1963, se independizó del municipio de Nazaré da Mata.
Buenos Aires en Brasil: fútbol argentino, maracatu y un pueblo de caña de azúcar
La vida cotidiana en el pueblo conserva escenas tradicionales del interior brasileño. Es común ver burros transportando grandes bidones de agua, ferias callejeras donde se venden verduras, ollas y gallinas vivas, además de chicos jugando al fútbol descalzos o remontando barriletes. Por las noches, los adultos mayores suelen reunirse en las veredas para jugar al dominó, tal como reza la nota del periodista Franco Spinetta en diario La Nación.
La economía local continúa ligada a la producción de caña de azúcar, actividad central desde hace más de dos siglos. También se destacan los artesanos que fabrican bordados, cestería y elementos típicos del maracatu, una de las expresiones culturales más representativas de Pernambuco.
Pero uno de los aspectos más llamativos del municipio aparece en el fútbol. Allí existe un club llamado Boca Juniors, mientras que en el pueblo vecino, Asunción, funciona un equipo llamado River Plate. A ellos se suma el Peñarol Futebol Clube, inspirado en el histórico club uruguayo.
Además, en el Buenos Aires brasilero existe una hinchada organizada que alienta a la selección argentina durante todo el año. Se trata de brasileños que, pese a la histórica rivalidad futbolera entre ambos países, eligieron identificarse con la camiseta celeste y blanca, la campeona del mundo que quiere defender el título en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Sin embargo, quienes investigaron la historia del lugar sostienen que más allá del fútbol y lo pintoresca de la historia, los vínculos reales con Argentina son mínimos. El interés por el idioma, la cultura o las costumbres argentinas prácticamente no existe. La conexión parece construirse, sobre todo, desde lo simbólico y la pasión deportiva.
Fuente: La Nación




