Estudiante de Ciencias Políticas y Sociales
Estas situaciones fueron las que llevaron a denunciar la situación ante la Asamblea de Mujeres e Identidades Disidentes de la FCPyS, durante el 2018.
Al mismo tiempo, hubo una ola de escraches por medio de una cuenta de la red social Twitter, denominada "Fuera Machos del AUN"
Actualmente, la cuenta está inactiva pero recepcionó las denuncias de las mujeres agredidas en forma anónima hasta fines del año pasado.
Según esta estudiante, no recurrieron a las autoridades de la facultad, sino que directamente quisieron que se viralizara en las redes. Esto motorizó las denuncias por abuso hechas contra el ex profesor Mauro Aguirre.
Conductas extrañas
Gisela Marsala manifestó que en el ambiente universitario era sabido que en AUN se daban situaciones muy raras, que lindaban con los comportamientos sectarios.
En tanto, la alumna de Ciencias Políticas que también dialogó con UNO, contó que una de las condiciones para militar en la agrupación, era que quienes ingresaban después no podían salir. Si lo hacían eran amenazados y hasta los golpeaban, dijo la joven.
Tampoco podían tener contacto con gente que no pertenecía al movimiento, y el compromiso con el trabajo del movimiento era absolutamente intenso. No estaba bien visto que se crearan vínculos con personas externas al AUN.
Los militantes de AUN repetían teorías como si fueran los integrantes de un grupo ultrareligioso con su libro de cabecera, coincidieron las dos jóvenes en su relato. La bibliografía que les servía de Biblia o sustento para su agrupación era la obra de Abelardo Ramos, un político, publicista, historiador, editor y escritor que creó la corriente política Izquierda Nacional. Para leer y discutir a este escritor se organizaban muchas de sus reuniones.
En estas tertulias sucedían los hechos denunciados que no sólo tienen que ver con abusos sexuales. También había actos de violencia cuando alguno de sus integrantes osaba con contradecir las ideas de Aguirre.
Comportamientos sectarios
Una de las grandes preguntas que se hacen quienes van conociendo los pormenores del caso, es cómo fue posible que no saliera a la luz la forma de accionar de Aguirre y las personas que trabajaban a la par de él, puesto que los abusos se producían en supuestas reuniones para discutir temas políticos. La respuesta, según la integrante de Ni Una Menos, tiene que ver con un comportamiento sectario.
"La agrupación funcionaba con anillos de pertenencia. Es decir, la participación y el compromiso era gradual, por eso no todos participaban de estas reuniones selectas, ni había mucha información de lo que sucedía allí", explicó Marsala.
Había, además, otras reglas muy extrañas. Una de ellas era la de tener que avisar cuando se tenía pareja. A esto le llamaban "la teoría del libre ocupado", es decir, que sí estaba libre para tener una relación pero que la prioridad era la de ocuparse del partido.
Todas estas situaciones se apoyan en los testimonios de los militantes que tuvieron problemas cuando quisieron dejar de pertenecer a esta agrupación.
Qué sucedía en la facultad
Diario UNO consultó con la Asesoría Letrada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, acerca de si tenían algún tipo de conocimiento de lo que ocurría con esta agrupación.
Desde esta oficina explicaron que si bien no tenían ningún indicio de los hechos denunciados por las alumnas víctimas de abuso, sí sabían que había actos de agresividad entre los miembros de la AUN, aunque nunca hubo denuncias formales al respecto. Pero no desmintieron saber que la militancia en esta agrupación les exigía a los alumnos un compromiso casi total.
De lo que sí existió una denuncia interna en la facultad fue de maltratos por parte de Aguirre a una estudiante de Ciencias Políticas, que no llegó a la Justicia.