Más de 80 heridas en todo su cuerpo presentaba Luis García luego de ser atacado por seis perros de su vecino en una finca de El Algarrobal pero no se trató de la primera vez que estos animales mostraron su violencia. Unos días antes, dos empleados debieron defenderse con sus tijeras de podar para sacárselos de encima. Al hombre, debieron amputarle una pierna y él lo desconoce todavía.
El 1 de junio la vida de la familia García cambió rotundamente y ahora pasan la mayor parte de sus días en el hospital Español esperando que los médicos les informen sobre la evolución de la salud de su padre. Mariela, la hija del hombre de 74 años, fue quien lo encontró en uno de los callejones de la finca.
Será una imagen que esta mujer difícilmente olvidará ya que encontró a Luis completamente desfigurado y con heridas en todo su cuerpo. El ataque había sido perpetrado por seis perros de una finca vecina que días antes también habían arremetido contra dos hombres que trabajan allí.
“Por suerte ellos eran dos y pudieron defenderse. Les tiraron con las tijeras de podar y les pegaron para ahuyentarlos sino sería otra desgracia. Por eso nosotros pensamos que esto se podría haber prevenido”, dijo Marcelo, otro de los hijos de la víctima, quien ahora está abocado a la recuperación de su padre.
El delicado estado en el que llegó este inspector de Irrigación al hospital implicó una inmediata atención en el quirófano y luego los médicos decidieron el martes amputar su pierna izquierda por una infección que ponía aún más en riesgo su vida.
No fue fácil para los familiares dar su consentimiento para esta intervención. “Mi mamá está resignada pero lo más importante es que lo tenemos vivo y que, de a poco, va mostrando una mejoría”, comentó el hijo de la víctima y agregó que Luis había dejado de jugar al fútbol tras un desgarro debido a que, a su edad, las recuperaciones se hacían más extensas.
“Antes de esto él era muy activo, le gustaba caminar mucho. Hace 15 años que trabaja en Irrigación, en sus viñedos y sus hornos de ladrillo y todo lo hacía a pie”, señaló.
La familia ahora espera que en las próximas 72 horas la salud de Luis siga evolucionando de forma positiva y se le retire el respirador debido a que el 21 de junio Luis cumplirá 75 años.
Sin embargo, no será fácil ese momento ya que, una vez que se le disminuya la sedación, deberán informarle sobre la amputación de su pierna. “Nos dijeron que lo mejor es que la noticia se la den los profesionales con un grupo de psicólogos. Obviamente que atrás de todo esto vamos a estar nosotros porque es muy importante el apoyo y la contención de la familia”, aseguró Marcelo.

