Pandemia

Historias mínimas de la peste: los docentes que desafían al coronavirus

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Una frase, una definición que circula por Internet en estos días, podría ser una buena definición para el trabajo que realizan los docentes en esta época de pandemia: “No, no estás trabajando desde casa. Estás en casa, en medio de una crisis, tratando de trabajar”.

Pero, además de reinventarse para dar clases a la distancia, los docentes, muchos de ellos, no se quedan con eso. Saben que tienen alumnos sin los medios o los conocimientos para utilizar Internet y recibir clases.

Los docentes que trabajan en los Centros de Educación Básica para Jóvenes y Adultos (CEBJA) tienen un gran desafío en este contexto. Tienen muchos adultos mayores, que recién ahora están aprendiendo a leer, que recién ahora comenzaron a animarse a estudiar. La pandemia y el confinamiento es un gran escollo para ellos.

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Por eso es que muchos de estos docentes, sabiendo que sus alumnos tienen dificultades para continuar educándose, visitan cada tanto a estos alumnos para ayudarlos.

Desde llevarles fotocopias y cuadernillos, hasta enseñarles a cómo utilizar la tecnología y poder ver los materiales y los videos.

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Los docentes del CEBJA Nº 3-128 “Marilín Penna de Ferro”,  que tiene su área de influencia en el distrito Fray Luis Beltrán, de Maipú, son un ejemplo de esto.

“¡Estoy tan orgullosa de los profesores que tengo!”, dice Carmen Laffont, directora de este CEBJA. “Están poniendo un gran esfuerzo para llegar a todos los alumnos”, cuenta.

“Elsa se puso muy contenta. Su hijo vive muy lejos y no puede ir a verla y ella vive solita”, cuenta la profesora Carmen García, al contar el encuentro de hace unos días con Elsa Barolo, que tiene 74 años y este año empezó la escuela.

“Ella estaba preocupada porque no entendía las tareas anteriores. Le dejé una bolsita con las tareas nuevas, el expliqué las anteriores y le enseñé cómo abrir los videos explicativos. Practicamos todo y se puso muy feliz”, cuenta la docente.

Solo un ejemplo. Hay muchos otros casos.

Rosa Rodríguez es otra alumna como Elsa. También la docente le llevó el material didáctico y hablaron de sus dificultades, las familiares y las de educación.

“Charlamos un rato. Me contó lo difícil que es para ella están encerrada. Ha trabajado desde que era niña”, cuenta la profesora.

Los alumnos del CEBJA Nº 3-128 provienen en su mayoría de la zona rural y de barrios marginales que están ubicados en la periferia del distrito.

Tiene 13 secciones, y una población de 195 alumnos. El 70% son adolescentes, pero hay un 30% que son adultos, algunos de ellos están preparándose para el CENS y otros están alfabetizándose.

En tiempo de coronavirus y aislamiento social, este CEBJA tiene un elevado porcentaje de alumnos en aulas virtuales a través de Whatsapp, correo electrónico, blog y Facebook.

Pero la conexión no llega a todos los lugares, no hay 4G en la zona rural y muchas familias no tienen internet.

Este es el caso de los alumnos de 1º ciclo A, de la profesora Carmen García, que están alfabetizándose y necesitan mayor acompañamiento.