"El dolor es muy grande y nadie me lo va a poder quitar", contesta Beatriz Llin cuando Diario UNO le pregunta qué siente frente a la noticia de que el crimen de su hijo, Flavio Piottante, y la paciente, Estrella Libedinsky, el caso conocido como el doble crimen Piottante-Libedinsky, se encamina a quedar impune. Sin culpables. Tras 15 años.

La fresca mañana del 13 de julio de 2006, Beatriz Llin, reconocida concertista de piano, se cansó de que el hijo no contestara los llamados telefónicos. Entonces, puro instinto materno, se abrigó, tomó las llaves del dúplex que Flavio habitaba a cincuenta metros de allí, cruzó la calle Chile y caminó despacio, acaso preparando alguna de esas frases con que las madres reprochan a sus hijos.

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Beatriz Llin y un retrato de su hijo Flavio Piottante.

Beatriz Llin y un retrato de su hijo Flavio Piottante.

Pero ni en la peor de las imaginaciones Beatriz Llin sintió que al abrir la puerta de calle encontraría al hijo muerto de dos tiros en un lugar que había sido escenario de una pelea, con muebles fuera de lugar, agua en las paredes para lavar manchas de sangre y una cartera de mujer en el piso, junto a una silla. Tampoco imaginó que luego se toparía con otro cadáver: el de una paciente que había sido ahorcada con un lazo a continuación.

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Diario UNO ha publicado diversas instancias del caso Piottante.

Diario UNO ha publicado diversas instancias del caso Piottante.

La madre de Piottante jamás perdió la compostura durante estos quince años. Tampoco las buenas maneras.

Por eso, el lunes, cuando escuchó de la fiscal Claudia Ríos, gracias a una comunicación online, el detalle de todo lo que hizo la Justicia y una precisión acerca de qué pasará cuando la causa prescriba el 13 de julio próximo, solo agradeció.

"Confío plenamente en las explicaciones de la doctora Ríos; siempre estuvo muy preocupada por este caso", dice Beatriz Llin a Diario UNO cuando se le pide un balance de la conversación con la magistrada.

El lunes, del otro lado de la línea también estaban Andrea Piottante y su hija, hermana y sobrina del psicólogo asesinado en la calle Barcala.

Amargamente se había quejado Andrea Piottante en Facebook sobre la Justicia y la causa de su hermano y Estrella Libedinsky.

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Esta semana se repitió la oferta de recompensa para quienes aporte datos sobre el asesino.

Todos los cañones apuntan a Mauricio Suárez, ex pareja de la novia de Piottante, que desapareció pocos días después y nunca fue hallado.