Día de la Madre

Griselda: la mamá de 4 hijos que empezó a las piñas, se reinventó y hoy es cazadora y repostera

Griselda Estella era una joven mamá en el 2002 y se hizo boxeadora. Fue una de las primeras campeonas del pugilismo de Mendoza y ahora es guía de caza en La Pampa, además de respostera

La lucha por la igualdad de oportunidades y la discriminación no son nuevas, ahora tienen mejor marketing y son más visibles. Una mendocina por adopción aprendió a superar la etiqueta de "ama de casa" y "mamá" sumisa, para patear el tablero, ir por sus sueños y ser pionera en muchas cosas, como el boxeo. El nombre de uno de los personajes destacados de nuestra sociedad y ejemplo para las mujeres y madres: Griselda Estella. En este Día de la Madre es valioso rescatar su historia.

Griselda nació en La Pampa, y se radicó, ya casada en Mendoza. Sufrió el maltrato y la necesidad de afrontar la vida como mamá y único sostén de cuatro hijos, cuando se quedó sola como guía de su hogar. Como dicen el España, "tomó el toro por los cuernos" y salió a pelear la vida, literalmente. Junto a diversos oficios y changas, se hizo boxeadora y fue nada menos que la primera campeona del boxeo mendocino.

Supo hacerse tiempo entre los múltiples trabajos para soñar y buscar cambiar su destino y el de sus hijos Daniela, Pedro, Soledad y Pascual.

► TE PUEDE INTERESAR: Laura Prudencio, la periodista mendocina que disfruta de una maternidad fuera de lo común

griselda-estella.jpg
Esta mamá tenía 31 años cuando decidió tomar las riendas de su propia vida, y criar a sus cuatro niños. Aprendió a boxear y la vida le cambió para siempre.

Esta mamá tenía 31 años cuando decidió tomar las riendas de su propia vida, y criar a sus cuatro niños. Aprendió a boxear y la vida le cambió para siempre.

En el año 2002, esta mamá que había comenzado a compartir espacios con los varones en el gimnasio del querido entrenador lujanino Arnaldo Tata Trippi, se consagró como una las primeras campeonas de una competencia -amateur-, al ganar el torneo Guantes de Oro, en la categoría 60kg., en su cuarta edición, en San Martín, en la cual competían por un título por primera vez las damas en una competencia de la Federación Mendocina de Box.

Una semana antes, el 11 de octubre, la juninense Mariela Montiel, de 71kg. fue la primera mujer en ganar un torneo del boxeo mendocino -por fixture-, halago que repitió una semana después Griselda, en peso liviano.

"A mi me dio de comer el boxeo, y me sirvió para defenderme", recordó inicialmente Griselda, hoy retornada a Santa Rosa, La Pampa. En tierras pampeanas también supo hacerse un lugar y trabajar en un ámbito que se supone netamente masculino: la cacería mayor.

Como pugilista amateur, no cobraba una bolsa por sus peleas, sino el pequeño viático que se le da al deportista para su merienda y el transporte. Para ella este dinero podía significar comer o no comer junto a sus pequeños hijos.

Griselda actualmente es guía de caza y tiene el título de operadora cinegética, y además cambió la defensa personal que le dio el boxeo, por la práctica del tiro, ya sea con armas largas, como armas de puño. Es instructora de tiro, certificada con las más altas calificaciones en Buenos Aires -Tiro Federal de La Plata-. También es repostera.

"La primera vez que pisé un gimnasio sentí el cariño y el respeto de todos. Tengo los más hermosos recuerdos de aquellos años. El señor que limpiaba el gimnasio de Carrodilla, hasta me hizo un cuadrito con una madera por el Día de la Madre", recordó con nostalgia.

WhatsApp Image 2022-10-12 at 21.00.26.jpeg
Los cuatros

Los cuatros "niños de mamá": Pascualito, Sole, Pedrito y Daniela, los hijos de Griselda.

Rompiendo los moldes a pura piña

De aquellos años del inicio en el pugilismo, Estella recuerda: "Vivía en el barrio Canciller (Maipú), y me iba al gimnasio de Trippi, en Carrodilla. Tenía cuatro chicos, y me llevaba al menor. A los otros los dejaba en casa. Tenía cuatro trabajos y soñaba con boxear. Me sirvió para ganar alguna platita y saber defenderme", dijo, y agregó: "En el gimnasio me hice amiga del Pelado (Ceferino) Labarda y gracias al boxeo conocí al Cotón Reveco, a Pablo Chacón y su hermano (Javier) y el entrenador Ricardo Bracamonte".

"Cuando salí campeona del Guantes de Oro, yo ya estaba solita y me llevaba a Pedro (su hijo menor), y los otros tres se quedaban encerraditos en casa. Les dije a los chicos: 'cuando me paguen vamos a comer una torta'. Siempre tenía muchas ganas de comer torta, y cuando el ayudante del Tata Trippi trajo la plata para pagarnos, ese día me había quedado sin gas en la garrafa, así que no pude hacer la torta, me quedé con las ganas. Hoy soy repostera y pastelera" "Cuando salí campeona del Guantes de Oro, yo ya estaba solita y me llevaba a Pedro (su hijo menor), y los otros tres se quedaban encerraditos en casa. Les dije a los chicos: 'cuando me paguen vamos a comer una torta'. Siempre tenía muchas ganas de comer torta, y cuando el ayudante del Tata Trippi trajo la plata para pagarnos, ese día me había quedado sin gas en la garrafa, así que no pude hacer la torta, me quedé con las ganas. Hoy soy repostera y pastelera"

Por una cuestión de agenda, por su trabajo, Griselda dejó el gimnasio del Tata Trippi. "Después de ganar el Guantes de Oro me fui al gimnasio de la Federación Mendocina de Box. Ahí me sentí también muy querida. Me ayudaron mucho, y hasta don José Rasjido, el presidente, me pagaba el abono del micro para que pudiera entrenar todos los días a las órdenes de Hugo Pastor Corro. También me ofrecieron dar clases de boxeo ahí, pero tenía a los chicos y llevaba muchas horas fuera de casa trabajando".

Se desempeñaba en una parrilla de Maipú, que aún está y se llama El Gavilán, donde armaba empanadas cuando no tenía peleas. "También trabajaba en un estudio jurídico, y hacía mucho sacrificio para sobrevivir con mis hijos. Recuerdo la gran ayuda que me dio la casa Loft Deportes, de Maipú, que me regalaba un voucher por mes para comprar zapatillas, aunque siempre los usé para comprarles zapatillas a mis hijos", reconoció la abnegada madre.

De aquellos años, de una mujer en un gimnasio de boxeo, el ámbito más "masculino" que se pueda imaginar, Griselda guarda un recuerdo que destaca un detalle normal: no había baño de mujeres. "En ese gimnasio los chicos me querían muchísimo también. Me acuerdo que entrenada de una a cinco, y pedía permiso para bañarme ahí, ya que tenía que volver a Maipú a trabajar al estudio jurídico y debía cambiarme de ropa. Así que los chicos me cedían el baño para que me duchara. Nunca fui molestada, al contrario, siempre fui respetada".

griselda-estella-cazadora (1).jpg
Estella es una reconocida guía profesional e instructora de tiro en Santa Rosa, La Pampa, natal.

Estella es una reconocida guía profesional e instructora de tiro en Santa Rosa, La Pampa, natal.

La actualidad, entre jabalíes y tortas

Por cuestiones laborales, y por ya no tener rivales en Mendoza -en esa época eran pocas las mujeres que hacían boxeo- Griselda decidió volver a La Pampa. Aunque sus hijos, en edad de cursar la universidad, retornarían luego a Mendoza.

"En La Pampa estaba toda mi familia, y comencé a trabajar en lo que fuera. Conseguí una changa en un campo donde precisaban una cocinera, y logré el puesto. Era un coto de caza, y como de chiquita acompañaba a mis tíos a cazar, fui. No era deporte, era por necesidad, para conseguir carne. Por eso me gustó trabajar ahí, donde poco a poco me fui metiendo en la cacería, hice cursos y logré ser guía" "En La Pampa estaba toda mi familia, y comencé a trabajar en lo que fuera. Conseguí una changa en un campo donde precisaban una cocinera, y logré el puesto. Era un coto de caza, y como de chiquita acompañaba a mis tíos a cazar, fui. No era deporte, era por necesidad, para conseguir carne. Por eso me gustó trabajar ahí, donde poco a poco me fui metiendo en la cacería, hice cursos y logré ser guía"

"Soy una de las pocas mujeres que son guías profesionales en La Pampa. Hice el curso que dio la provincia y siempre me estoy capacitando. También soy instructora de tiro, tanto con pistola como con fusil, tengo título secundario y he hecho cursos de inglés, que es muy importante por la visita de cazadores extranjeros. Me han hecho notas en las revista (especializadas) Weekend y El Pato, con conceptos muy cariñosos para mi persona", mencionó Estella sobre su actual profesión, la que compite con la cocina -es repostera y pastelera-, dependiendo la temporada del año que sea.

griselda-estella-weekend (1).jpg
Griselda es un ejemplo de superación y de mujer empoderada, al destacarse en distintos rubros, como el de la caza mayor en Argentina.

Griselda es un ejemplo de superación y de mujer empoderada, al destacarse en distintos rubros, como el de la caza mayor en Argentina.

"Aún sigo ligada al deporte, aunque ya no boxeo. Acá en La Pampa jugué al hockey, y ahora no falto nunca al gimnasio, donde me quieren mucho y quiero agradecer a Gabriel Carrizo, del Vikingos Gym", comentó la ex pugilista.

Esta mamá ejemplar, incluso agradece a sus hijos "el aguante" para apoyarla en sus empresas. "Mis hijos son mi orgullo, y siempre le doy las gracias a Pedrito por acompañarme en este sueño del boxeo. Él dejó muchas horas de jugar y hacer tu tarea para acompañarme y caminar a la par, con frío, con lluvia, y a veces hasta con escarchilla, cuando caminábamos en la noche yendo al gimnasio a boxear en Carrodilla", cerró sus recuerdos Griselda.