Un truco simple con una papa puede evitar accidentes automovilísticos. En concreto, tras frotar este tubérculo en los espejos retrovisores exteriores, lograremos conseguir un importante beneficio en nuestro auto. A continuación, el significado y para qué sirve.
El truco de la papa en el espejo retrovisor del auto
En verano, las tormentas son una constante en cualquier ciudad del país. Durante las temporadas de precipitaciones intensas, mantener una visión despejada a través de los espejos del vehículo es un factor determinante para la seguridad vial. Una forma de lograrlo es acudiendo a las propiedades de la papa.
La clave de este método reside en el almidón, un compuesto orgánico presente en altas concentraciones dentro de la papa. Al ser aplicado sobre el vidrio, el almidón genera una película microscópica que modifica la tensión superficial del cristal.
En condiciones normales, el agua tiende a formar gotas esféricas que se adhieren al espejo, distorsionando las formas y luces del entorno. Sin embargo, gracias a la capa protectora del almidón, las gotas de lluvia se deslizarán con mayor velocidad y no habrá riesgo de formación de perlas, garantizando así que el conductor conserve una imagen nítida de los retrovisores bajo lluvias torrenciales.
Para poner en práctica este truco, debemos hacer lo siguiente
- Limpiar el polvo y cualquier rastro de suciedad de los espejos del auto.
- Cortar una papa cruda y fresca por la mitad.
- Utilizando la parte interior, frotar el cristal con movimientos circulares constantes hasta cubrir toda el área deseada.
- Dejar secar durante unos minutos.
- Finalmente, retirar el exceso con una microfibra limpia y seca.
Gracias a este truco, conseguirás una barrera invisible contra el empañamiento, algo clave en días de lluvia cuando se incrementan las posibilidades de accidentes automovilísticos. Además, tendrás una opción ecológica y económica frente a productos industriales que se utilizan a menudo para limpiar los espejos retrovisores exteriores.





