Las críticas y quejas por el mal estado en el que se encuentran las calles de Mendoza se han vuelto a ser moneda corriente. Las fuertes tormentas no hicieron más que empeorar una evidente falta de mantenimiento. El deterioro del pavimento, los baches y grietas son de tal importancia que un diputado pidió que se suspenda la Revisión Técnica Vehicular (RTO) hasta que se solucione este tema.
Diario UNO salió a recorrer el Gran Mendoza para poder verificar si los señalamientos de los lectores se trataban de casos aislados pero el panorama parece abarcar a varias comunas.
Ante las imágenes que se pudieron recolectar, es evidente que el alarmante deterioro en algunas de las arterias más transitadas requiere de una urgente intervención ya que implican un peligro latente para los conductores y transeúntes.
El enojo por las calles rotas llegó a su punto máximo cuando a principios de febrero los mendocinos se encontraron con un fuerte aumento en el impuesto Automotor -al que luego se le aplicó un tope- ya que el 70% de este tributo se coparticipa a las comunas con el fin de que se destine al mantenimiento de la calzada.
El tema de la infraestructura vial fue causa de una gran polémica entre 2015 y 2016. En ese momento, se le reclamó al entonces gobernador Francisco Pérez y a los intendentes que se destinara más presupuesto al arreglo de calles.
Incluso los diputados oficialistas Lucas Ilardo, Jorge Tanús y Gustavo Majstruk presentaron un proyecto para que se estableciera la emergencia vial y se creara un Comité de Reconstrucción. En el mismo se especificaba que las calles y accesos a Mendoza se encuentraban en un "estado crítico".
La idea era crear un fondo común con los recursos provenientes del Impuesto Automotor, la Devolución por parte del Estado Nacional de los Fondos Coparticipables y los fondos provenientes del Subsidio al Transporte Público que fuese destinado a la reparación de las calles.
A pesar de la intención, el proyecto no pasó de la comisión de obras públicas de la Cámara.













