A días del inicio del calendario vendimial, la artista mendocina Florencia Aise sorprendió con una propuesta inédita dentro de su trayectoria. Acostumbrada a los grandes formatos y al hiperrealismo de impacto, esta vez inaugura en la galería de arte del Park Hyatt Mendoza una muestra íntima y espiritual.
Florencia Aise encontró inspiración en su fe cristiana para crear obras con vírgenes en pequeño formato
La artista mendocina Florencia Aise inaugura en el Park Hyatt una muestra con 27 obras de vírgenes bendecidas que buscan llevar un mensaje de paz a los hogares
Se trata de una serie de 27 obras de vírgenes en pequeño formato, todas bendecidas y pensadas para llegar a la mayor cantidad de personas posible.
La exposición, titulada “Mater”, marca un giro sensible en la producción de una artista que ha expuesto en ciudades como Roma, Nueva York o Miami y que ha participado en ferias internacionales como Art Basel Miami.
Reconocida por sus retratos hiperrealistas y por sus series inspiradas en la Vendimia, Florencia Aise Di Paola propone ahora una experiencia más introspectiva dentro del arte religioso, donde el eje no está puesto en la espectacularidad técnica sino en el mensaje.
“Si el objetivo es que la Virgen llegue, van a ser virgencitas, todas bendecidas y a un precio más bajo de lo que sale una obra de arte para que no haya excusa y pueda llegar a mucha gente”, explica la artista a Diario UNO sobre el espíritu de la muestra.
Obras en honor a la Virgen y al Padre Pío
Las obras podrán adquirirse durante la exposición o contactándose directamente con ella. La decisión de fijar un costo accesible responde a su intención de que el arte, en este caso, funcione también como vehículo de fe y compañía cotidiana.
La inauguración de la muestra de Aise en el Park Hyatt Mendoza fue pensada estratégicamente para no superponerse con la agenda vendimial. “Se da una semana antes de Vendimia, así no compite con todos los eventos”, detalla quien en esta época suele mostrar sus cuadros de uvas. De todos modos, turistas y mendocinos que elijan el hotel cinco estrellas para disfrutar de actos como el Carrusel o la Vía Blanca podrán apreciar las obras de la artista de forma gratuita.
En total, para esta exposición suya se apreciarán 28 obras pictóricas, de un tamaño promedio de 70x70: son 27 vírgenes más un retrato del Padre Pío, figura central en su proceso creativo.
Una sola Madre, infinitas advocaciones de la Virgen
El título “Mater” -madre en latín- no es casual. La muestra de Florencia Aise abarca distintas advocaciones de la Virgen: desde el Sagrado Corazón de María hasta el Rosario, junto con representaciones surgidas de la propia inspiración de la artista.
“La Virgen sabemos que es una, pero tiene múltiples nombres y formas”, señala.
El texto curatorial refuerza esta idea al plantear que la muestra no propone una única imagen cerrada sino un campo de representaciones. María aparece como arquetipo en movimiento: matriz, refugio e intercesión, pero también como construcción histórica y visual que atraviesa culturas y territorios.
La exposición, que Aise inaugura en Art Gallery Park Hyatt Mendoza este jueves 26 a las 19 y podrá visitarse con acceso gratuito durante varios meses, invita a recuperar el sentido del objeto bendecido en el hogar como presencia que cuida, acompaña y ordena lo cotidiano.
“Son imágenes que buscan habitar un significado”, aporta la artista. “Porque más que alcanzar una verdad se trata de permanecer en la experiencia”, completa.
El origen de su serie de vírgenes es profundamente personal. “Todo empieza a partir de rezarle al Padre Pío, que es mi guía espiritual”, cuenta la pintora, quien asiste a misa con regularidad, sea sola o acompañada por sus dos hijas.
En la Virgen encontró la inspiración artística
“Estaba con poca inspiración y empecé a leer los mensajes de distintas apariciones de la Virgen”, relata Florencia Aise. Las referencias incluyen advocaciones como Virgen de Lourdes, Virgen de Fátima y Virgen de Medjugorje, entre otras.
En esos mensajes encontró una constante a la hora de tomar el pincel: conversión, rezo, perdón, ayuno y, sobre todo, paz. “Siempre es el mismo mensaje: la paz interior y la paz mundial. Entonces me pregunté cómo podía colaborar con la Virgen”, explica sobre el proceso creativo.
La respuesta llegó en forma de pequeñas pinturas que fue realizando mientras rezaba, buscando -según sus palabras- transmitir esa presencia con fidelidad.
Del hiperrealismo a la intimidad del formato pequeño
La novedad de “Mater” se potencia al contrastarla con la trayectoria de Florencia Aise. Diseñadora Industrial egresada de la UNCuyo, su carrera artística se consolidó de manera autodidacta y la llevó a exponer en Europa, Estados Unidos y Asia.
En 2019 la edición argentina de la revista Forbes la destacó como una de las jóvenes artistas plásticas menores de 35 años más prometedoras del país.
Sus retratos hiperrealistas han incluido figuras públicas -entre ellas un encargo realizado a Javier Milei antes de su elección presidencial- y obras institucionales como los retratos de gobernadores y vicegobernadores que integran el patrimonio de la Legislatura de Mendoza. También retrató a personalidades de la cultura y el espectáculo como Pamela David.
Además, sus series de uvas y vendimias se convirtieron en una marca distintiva dentro del arte mendocino contemporáneo.
La artista pintaba mientras rezaba
En ese contexto, el pequeño formato de “Mater” resulta deliberado. Las vírgenes son piezas de dimensiones reducidas, enmarcadas de manera que el vacío circundante acentúa su presencia. Más que imponerse por escala, buscan instalarse en la intimidad del hogar.
“Estuve todo el tiempo rezando mientras las hacía, pidiendo iluminación para saber transmitirla bien”, confiesa la artista.
La muestra de la artista mendocina propone así un doble movimiento: una obra que nace de la contemplación y que aspira, a su vez, a generar contemplación.
En tiempos de ruido y velocidad, de falta de espacio para la espiritualidad, la exposición “Mater” se presenta como una invitación a detenerse y, quizás, a recuperar la experiencia de lo sagrado en el detalle de lo pequeño dentro del arte moderno.








