En la comunidad católica de San Rafael se ha generado una profunda grieta por la disposición que rige de comulgar con la mano y no dando la ostia en la boca por el sacerdote. Si bien es una medida que rige por el coronavirus Covid-19, hay sectores que no la aceptan y terminaron por marcar su insatisfacción con el Obispo Eduardo María Taussig.

Te puede interesar: ANSES Créditos Jubilados, AUH y SUAF: importante cambio sobre la suspensión del pago de las cuotas

La situación provocó consecuencias inesperadas que incluyeron desde renuncias en la curia local, hasta cartas abiertas y planteos de posiciones que se han “quebrado” y parecen irreconciliables, al menos en los días que corren.

Una de las cuestiones que terminaron de definir la “grieta” en la iglesia local -dice el diario San Rafael- fue la renuncia del titular del Seminario Diocesano, Alejandro Ciarrocchi, al abandonar su cargo en los últimos horas, lo que generó una nueva situación de inestabilidad.

Agravando aún más el panorama, un grupo de fieles sanrafaelinos se juntaron el domingo último en la puerta del Seminario, ubicado en la calle Tirasso al 1800, que “de rodillas”, rezaron el rosario.

 Embed      

La convocatoria se realizó a través de las redes sociales y, según afirmaron, fue una muestra de apoyo a los seminaristas, ya que muchos de ellos se habrían negado a recibir la comunión en la mano e insisten en hacerlo en la boca.

“Vamos a rezar por el seminario para que por la intercesión de sus fieles servidores, Mons. León Kruk y P. Alberto Ezcurra, el Señor conceda amparo y fidelidad a los seminaristas, formadores y todo el clero y comunidad católica de San Rafael”, remarcaron los referentes del encuentro que reunió a más de 100 personas en la puerta del seminario.

Debido a la importante cantidad de fieles presentes en el lugar, concurrió personal policial ya que los asistentes permanecieron sin respetar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, indicó Diario La Provincia.

 Embed      

La Policía detuvo en el lugar a un hombre de 59 años quien se identificó como Fernando Álvarez, y dijo ser responsable de la aglomeración y además es hermano del padre Antonio Álvarez. 

Este fue imputado por infringir el artículo 205 del Código Penal Argentino, al violar las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia, al realizar la convocatoria frente al Seminario.

El hombre fue trasladado a la Comisaría 8° y este lunes le comunicaron que estaba imputado en la causa que se investiga en el fuero correccional. La infracción contempla una pena de 6 meses a 2 años de prisión.

Te puede interesar...