Museo provincial de Bellas Artes

El Fader reabre con el brillo del pasado tras 2 años de trabajos de restauración

En el 2012 y después de 61 años de actividad como museo provincial de Bellas Artes, el Fader cerró sus puertas. Estaba deteriorado y su añeja estructura presentaba fallas que lo hacían un lugar inseguro para los visitantes.

 Embed      

El tiempo pasó y continuó haciendo mella en la belleza de antaño de la vieja casona campestre de Emiliano Guiñazú, intervenida artísticamente por quien fuera su yerno, el pintor francés residente en Mendoza, Fernando Fader. Al mismo tiempo, el dinero para su restauración no estaba en el presupuesto.

 Embed      

En 2016, la secretaría de Cultura, al mando de Diego Gareca, encaró la puesta en valor de la casa. Fue una larga obra, en la que se invirtieron 105 millones de pesos y en la que se se trabajó desde los cimientos hasta la recuperación del esplendor original de cada detalle del edificio. 

El resultado se verá el 29 de noviembre, cuando el Fader reabra sus puertas.

Las etapas

 Embed      

Gareca explicó que el trabajo se hizo en 3 etapas: la de consolidación de los cimientos y muros. Hubo que levantar pisos y se cavaron fosas debajo de cada una de las paredes, hasta una profundidad de cuatro metros. También se colocaron molduras de hierro en la parte superior. Todo este proceso duró un año.

La segunda etapa es la actual y la que más se ve. La restauración de los murales, y de cada habitación, respetando su pintura original.

 Embed      

En pocos días se dará comienzo a la tercera etapa, que es la construcción de una gran sala, que se encuentra en el fondo de la casa. Servirá para exposiciones y conservación de obras. Será la parte moderna del museo.

Respetar el pasado

Gareca explica que, para encarar la reconstrucción del museo, había dos posibilidades:

"O tomábamos el camino de recuperar los muros, los cimientos, nos asegurábamos que no corriera riesgo el edifico, pintábamos de blanco, poníamos iluminación nueva y reinagurábamos, o nos abocábamos a hacer el rescate patrimonial de la casa. Finalmente, optamos por la segunda opción" "O tomábamos el camino de recuperar los muros, los cimientos, nos asegurábamos que no corriera riesgo el edifico, pintábamos de blanco, poníamos iluminación nueva y reinagurábamos, o nos abocábamos a hacer el rescate patrimonial de la casa. Finalmente, optamos por la segunda opción"

 Embed      

Lo que ocurrió es que en la etapa de investigación,  en la que se usó alta tecnología para detectar lo que había debajo de la pintura superficial, se descubrieron  distintos motivos:  frisos, flores y  hasta efectos de imitación de madera, hechas sólo  a modo de decoración y  por realizadores anónimos.  La restauración, dirigida por Cristina Sonego, se realizó  con el criterio de dejar la casa como fue concebida por Emiliano Guiñazú.

Por eso cada habitación tiene un color distinto. Es el color que le dio Guiñazú. Hay como un ruido de colores, con la mirada actual.

"La particularidad del museo Fader es que esta "armonía" no va a estar, porque decidimos respetar el criterio de su dueño. Paredes verdes, celosías rojas, algo que ahora puede ser disonante. Lo que van a ver los mendocinos es otro museo" "La particularidad del museo Fader es que esta "armonía" no va a estar, porque decidimos respetar el criterio de su dueño. Paredes verdes, celosías rojas, algo que ahora puede ser disonante. Lo que van a ver los mendocinos es otro museo"

Diego Gareca

Entre esos "rescates", el secretario de Cultura contó que, a través de fotografías que están en el archivo del museo, pudieron detectar el embaldosado original de la casa y mandaron a construir las piezas idénticas, que son las que los mendocinos podrán apreciar cuando ingresen al Fader. 

 Embed      

Lo que no quedará como en la versión original de la casa será el frente, que continuará siendo el gran muro de ladrillos que se colocó en restauraciones anteriores y que no respetó ningún criterio de conservación de la estética de origen. La entrada de la casa de  Guiñazú poseía una galería, tal y como actualmente se puede ver a los costados de la propiedad. 

Los laberintos de ligustros y los jardines que rodean a la casa también están siendo reacondicionados, así como las esculturas externas, que según explicó Gareca, no son de gran valor artístico porque se trata de reproducciones, aunque sí se agregarán obras de artistas locales. 

Lucha contra la humedad

Hubo muchos escollos en la tarea de restauración del Fader, uno de esos fue la humedad. Para combatirla, además de reforzar los muros, se quitaron los sanitarios internos de la casa, y se construyeron baños externos.

Además, se ganó una habitación, porque donde estaba el baño será una sala más de exposición. Otra decisión que se tomó fue quitar los jardines que se encontraban delante de la entrada, y sólo dejar una fuente que trabajará con un sistema especial que impide filtraciones. 

La restauración 

Quizás la parte más importante de esta recuperación del Fader haya sido el estudio de diagnóstico que hizo el equipo que ganó la obra, dirigido -como ya se dijo- por Sonego, y por la restauradora italiana Valentina Ruggiero.

Sonego contó que hicieron diagnóstico del museo con herramientas de alta tecnología y cruzaron datos de archivo y de fotos documentales. Además, hicieron pruebas químicas. 

 Embed      

En estos estudios y pruebas se detectaron escalones de las distintas superposiciones de capas pictóricas no originales, de repintes, sobre los murales de Fader. 

"En el caso de las pinturas decorativas, hubo una etapa de reacondicionamiento que se llevó adelante en los `90. En este periodo se taparon los muros con arpillera, debajo de dos o tres capas de pintura neutra: ahora descubrimos los decorados originales"  "En el caso de las pinturas decorativas, hubo una etapa de reacondicionamiento que se llevó adelante en los `90. En este periodo se taparon los muros con arpillera, debajo de dos o tres capas de pintura neutra: ahora descubrimos los decorados originales" 

Cristina Sonego , directora del proyecto de restauración

"También descubrimos unas pinturas de las que no sabemos a ciencia cierta el autor, de hecho lo estamos investigando. Se decidió quitar las capas pictóricas de la pared para que la empresa pudiera intervenir el muro, y esa película se volcó a un nuevo soporte y se volverá a colocar", contó la directora. 

"El cerebro" de este trabajo (tal y como la describió Sonego) es Valentina Ruggiero, una profesional italiana, doctorada en el Instituto Centrale per il Restauro". Fue la que realizó el estudio científico de la restauración.

Ella relató que desde que llegó, en octubre del 2017, están trabajando en el estudio para la restauración del museo. 

"En ese momento el trabajo ya lo había comenzado Cristina, haciendo todo el inventario y el catálogo de la colección del museo, para mandarlo a un lugar más seguro", contó Ruggiero. 

 Embed      

Lo primero que se hizo fue asegurar la conservación de los murales de Fader para comenzar a hacer el refuerzo de cimientos y paredes.

También se investigaron los demás muros, un trabajo que se extendió de octubre del 2017 a enero del 2018. 

Para la conservación de la obra artística de Fader, se trabajó a la par de los constructores, pero con una mano más fina que la de un albañil. Este periodo se extendió desde mayo de 2018, hasta junio de ese año. 

En ese mes comenzaron a proyectar la restauración, que arrancó con el 2019 y se extenderá hasta la semana próxima, unos días antes de la inauguración.

Ruggiero explicó que mientras en Europa todos los insumos que hacen falta para este tipo de trabajo son fáciles de obtener, en Argentina no sucede lo mismo. Por eso el trabajo tuvo sus demoras.

Algunos productos se mandaron a fabricar especialmente, otros se consiguieron en distintas industrias, como la alimentaria y la de la cosmética. Lo que se dice un verdadero trabajo artesanal.