"Hoy, la palabra derechos no se nos descuelga de la boca pero con la palabra deberes no ocurre lo mismo" "Hoy, la palabra derechos no se nos descuelga de la boca pero con la palabra deberes no ocurre lo mismo"
María Inés Lona
Fue jueza penal de Menores en el último tramo de la carrera judicial y debió resolver sobre el destino de menores de edad en conflicto con la ley, incluso por haber utilizado armas contra sus víctimas.
También es voz autorizada sobre un tema controvertido: la edad de imputabilidad de los menores que delinquen.
Ya está dicho que la ex jueza habría sido psicóloga. Porque avanza en esa vertiente profesional respecto de los chicos de hoy, ella tan acostumbrada a tratar con familias enteras en momentos complicados. De separaciones. De broncas.
Hoy -dice María Inés Lona- el poder de análisis es muy pobre: los chicos no analizan nada. Hoy ellos son: Me gusta, lo quiero, lo hago. Y si no me gusta, no. ¿Sabe por qué? -propone- porque los grandes también son así.
-¿Cómo debe ser un juez?
-Transparente. ¿Sabe por qué? Porque si juzga, todo el mundo tiene derecho a juzgarlo. Tampoco debe darse por vencido, porque nunca se sabe cuál es la palabra que puede prender en el ciudadano que ha llegado a su despacho en busca de justicia. Y esencialmente, no debe permitir que algo se interponga entre lo que es justo y el ciudadano. Un juez no debe dar lugar a dudas.
-¿Se razona poco?
-El celular -dice mientras señala el que utiliza el periodista para grabar esta conversación- es un arma en contra del razonamiento y de la instrospección para decir por qué me pasó tal o cual cosa...
Familia judicial
Ya pasaron 12 años desde que María Inés Lona enviudó de Aníbal Ábalos, respetadísimo juez, abogado, docente y vicedecano de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Mendoza.
-Mi esposo tenía una mente jurídica -dice-. Para que se entienda cuento que cuando se demoraba mucho en la ducha diaria yo me acercaba a la puerta y le decía: ¿Qué juicio estás resolviendo? -lanza una carcajada-. Mi especialidad era la Minoridad. Yo era lo menos jurídico del mundo.
Del matrimonio nacieron María Gabriela, María Silvina y María Valeria Abalos. Las dos primeras son juezas tributaria y civil y comercial. La tercera atiende su estudio jurídico.
Mis hijas son las jueces más lúcidas de mi conducta -define la ex magistrada.
-¿Cómo eran esas mesas de padres e hijas ligados al Derecho?
-Jamás se hablaba de eso en la mesa. Si alguna de ellas quería comentar algún tema con el padre lo hacía. Conmigo ninguna lo hacía.
Tres frases, tres lecciones
Los pleitos de Familia le han dejado numerosísimas experiencias y enseñanzas, que ella cuenta de este modo:
"Dando clases de Familia en la universidad un día dije que lo terrible de los noviazgos largos es que al final uno se casa. Y... como llevo diez años de novio... Eso no hay que hacerlo porque a los dos años terminan separados" "Dando clases de Familia en la universidad un día dije que lo terrible de los noviazgos largos es que al final uno se casa. Y... como llevo diez años de novio... Eso no hay que hacerlo porque a los dos años terminan separados"
"Durante el noviazgo hay que mirar a la novia o al novio con los dos ojos bien abiertos. Entonces, si uno llega siempre tarde o es desordenado u otra cosa, el otro no debe pensar, Bueno, cuando estemos casados va a cambiar. No, no: siempre va a llegar tarde, siempre será desordenado. Pero cuando ya estén casados tápense un ojo: y en vez de ver a la otra parte desordenada, desarreglada o impuntual la verán menos desordenada, menos desarreglada o menos impuntual. No busquen tanto" "Durante el noviazgo hay que mirar a la novia o al novio con los dos ojos bien abiertos. Entonces, si uno llega siempre tarde o es desordenado u otra cosa, el otro no debe pensar, Bueno, cuando estemos casados va a cambiar. No, no: siempre va a llegar tarde, siempre será desordenado. Pero cuando ya estén casados tápense un ojo: y en vez de ver a la otra parte desordenada, desarreglada o impuntual la verán menos desordenada, menos desarreglada o menos impuntual. No busquen tanto"
"A la mujer hay que decirle: Tener un hijo es colgarte una mochila que debés llevar con amor y sacrificio, pero es una mochila. Y con una mochila no se salta de la misma manera, no se entra a cualquier lado... La maternidad conlleva limitaciones con las que se debe convivir" "A la mujer hay que decirle: Tener un hijo es colgarte una mochila que debés llevar con amor y sacrificio, pero es una mochila. Y con una mochila no se salta de la misma manera, no se entra a cualquier lado... La maternidad conlleva limitaciones con las que se debe convivir"
María Inés Lona